La alimentación precarizada

El precio de los alimentos sigue aumentando sin controles, a pesar de los límites sugeridos por Precios Cuidados y con la incertidumbre de una economía que no termina de poner en equilibrio las necesidades más básicas.

 martes, 28-enero-2020

Los alimentos suben por encima de la inflación y completar la canasta básica se vuelve una tarea cada vez más difícil para el bolsillo de las familias.


Buscar lo más vital se está convirtiendo en una misión cada vez menos posible para la clase media, que en cada compra de supermercado encuentra una posibilidad menos de que la plata alcance a comprar todo lo que necesita. Los alimentos siguen aumentando por encima de la media de la inflación, a pesar de los límites que intenta establecer el programa Precios Cuidados. Entre los rubros que más aumentaron, la carne, el pollo, algunas frutas y verduras, los lácteos, son algunos de los que más fuerte subieron los precios al consumidor.

Según datos relevados por la asociación Consumidores Libres, en la primera quincena de enero la carne común subió el 19,13%, el té de 50 saquitos subió el 12,71%, la naranja el 12,43%, el pollo el 11,79%, la polenta subió el 10,47%.

En el balance final, el promedio de la canasta básica aumentó en las primeras dos semanas del mes un 3,06%, casi el doble que el mismo mes del año pasado, y con perspectivas de sostener la tendencia en todo el mes.

“Esto responde a varias causas, pienso que en las estructuras de costos de los productos de la canasta es el “por las dudas”, que se va remarcando cosntantemente, porque como un día aumenta la energía eléctrica, otro el gas, otro las naftas, otro los peaes, entonces nadie sabe cuál es el precio justo de un producto, porque el comerciante que lo vende no sabe a cuánto lo va a pagar cuando tenga que reponer, y lo mismo pasa con el industrial que no sabe el precio que va a pagar por la materia prima”, dice Héctor Polino, representante de Consumidores Libres, en diálogo con el programa Nada del Otro Mundo.

Polino apunta entre esas causas también a la economía dolarizada, que pone en jaque los precios del mercado interno cada vez que los precios internacionales suben o la moneda se devalúa.