La bolsa de Loma Negra se paga con despidos

Después de dos meses de negociaciones, la cementera decidió finalmente desprenderse de su planta de Barker y despedir a casi 300 trabajadores a pesar de que sus ventas aumentaron casi el 48%. Desde la empresa explicaron que la decisión obedece a la necesidad de bajar los costos para proteger la cotización en la bolsa de valores.

 miércoles, 12-junio-2019

La planta de Loma Negra en Barker cerrará definitivamente y despedirán a casi 300 trabajadores


El conflicto entre Camargo Correa, el grupo brasileño dueño de la empresa Loma Negra, y los trabajadores de su planta en Barker, llegó al peor de los finales y hoy comenzarán a enviarse los telegramas de despidos a la totalidad de los obreros.

Se trata de 240 trabajadores, de los cuales 105 están dentro del convenio, otros 35 por fuera y un centenar realiza tareas de manera tercerizada, la mayoría residentes en la localidad ubicada a unos 500 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y cuya población ronda los 6.000 habitantes.

Desde la gerencia de la empresa, Sergio Faifman explicó que la decisión no obedece a problemas financieros sino al elevado nivel de los costos de producción. “Son $400 millones que impactan en la rentabilidad del accionista. Esta empresa cotiza en Bolsa y no puedo poner en riesgo mis operaciones con un déficit tan grande”, dijo el CEO en una entrevista con BAE Negocios.

“Lamentablemente AOMA Barker (la Asociación Obrera Minera Argentina, que congrega a los trabajadores de la cementera) no aceptó mantener una operación de molienda y embolsado funcionando en tres medios turnos, que hubiese permitido asegurar la fuente de trabajo de 136 familias”, dijeron en un comunicado desde la compañía, cargando con la responsabilidad del cierre a los trabajadores que no aceptaron el recorte de salarios y funciones en un contexto en que la empresa aumentó sus ventas en un 47,7% durante el primer trimestre del año.

Faifman confirmó también que la cementera brasileña, fundada por Alfredo Fortabat en 1926, ofreció mantener una operación más reducida, con 136 empleados trabajando en medios turnos y con reducción de salarios, y al resto despedirlos con indemnizaciones de entre 150% y 180%, pero no hubo acuerdo.

El reclamo del sindicato se fundamenta en que las ganancias de Loma Negra se multiplicaron en los últimos meses, con un total de $1.067 millones entre enero y marzo de 2019, y que no existe un argumento válido para justificar los despidos masivos

Desde la empresa, la lógica de la decisión se basa en el contexto económico y político de la Argentina. “Si bien tuvimos un aumento en nuestras ganancias, hemos invertido u$s1.000 millones en los últimos 15 años, pero hemos tenido una devaluación del 120%, una inflación mayorista que ronda el 70% y una minorista de 47 por ciento. Eso pasa por invertir en un país que crece y de golpe, pasas a tener capacidad ociosa”, dijo el CEO. “El mercado no me demanda, tengo costos logísticos peor que en Olavarría. Esta planta sólo le queda bien al mercado de la costa”, agregó Faifman.

Desde el gremio, el secretario general de AMOA, Martín Asismendi,explicó que de los 330 obreros que trabajaban en la planta, la empresa pidió que quedaran 136. “La asamblea resolvió que no se aceptaba la propuesta. Ahora quieren maliciosamente que queden trabajando 24 empleados, 17 de la comisión gremial. No lo vamos a aceptar”, aseguró.