“La bonaerense responde fundamentalmente a sus negocios”

El periodista y escritor Ricardo Ragendorfer asegura que las protestas protagonizadas por algunos oficiales de la Policía de Buenos Aires van más allá de un reclamo salarial y apunta al vínculo con ex funcionarios de Patricia Bullrich.

 miércoles, 9-septiembre-2020

El periodista y escritor Ricardo Ragendorfer, es autor de libros como "La bonaerense", "Patricia" y "Los doblados"


La proliferación de protestas callejeras de oficiales de la Policía de Buenos Aires marcó la agenda política y de seguridad para el gobierno de Axel Kicillof, pocos días después del anuncio agorero de Eduardo Duhalde sobre la inminencia de un golpe de estado y la pregunta de Ernesto Sánz sobre “cuándo va a explotar todo”, durante una charla virtual con Patricia Bullrich. Ricardo Ragendorfer, periodista, escritor y especializado en la investigación de las fuerzas del estado en libros como “La bonaerense”, “Patricia” o “La secta del gatillo”, analiza el conflicto como un síntoma de un malestar más político que gremial o salarial.

“Que la protesta haya sido anunciada por una ex funcionaria de Bullrich, por Florencia Arietto, en una señal de TV, demuestra que esto va más allá de un reclamo salarial”, dice, en una entrevista con Nada del Otro Mundo. “Es un hecho bastante sorprendente pero por otro lado fruto de una constelación de factores que va más allá de la recomposición salarial que esta gente pide. Pienso que este rechifle policial se incscribe dentro de una serie de episodios que tienen que ver con una estrategia de acoso y derribe hacia el gobierno nacional”, agrega.

“Desde luego que la situación salarial de los efectivos de esta fuerza no es la mejor y es una situación que se viene arrastrando desde el gobierno de María Eugenia Vidal. Es curioso que en ese entonces no hubo ninguna manifestación de fuerza al respecto. Son curiosas las declaraciones del líder espontáneo de esta revuelta, el oficial Alderete, quien en un primer momento cuando se le puso un micrófono en la cara habló sobre el desagrado que le causa a las fuerzas la liberación de Lázaro Báez, cuando no fue liberado sino que simplemente se le dio la domiciliaria, cosa de la que después se desdijo”, apunta el periodista y señala que no se trata de una revuelta organizada ni con referentes gremiales con los que el gobierno pueda negociar lo que reclaman. “Faltaron algunos elementos esenciales para que esto sea un verdadero reclamo salarial, un verdadero reclamo gremial, como el hecho de que no hay voceros, no hay una comisión designada para negociar con el gobierno provincial sino simplemente declaraciones inconexas de los oficiales a los cuales les ponen un micrófono delante de la boca. Por esto el gobierno no tiene con quien negociar”.

“La bonaerense, como la mayoría de las agencias policiales del país, responden fundamentalmente a sus negocios. Son fuerzas que se autofinancian y se autogobiernan. Es un estado dentro del estado, con el cual todas las autoridades civiles que transiten o que ocupen por cuatro años el poder ejecutivo, tienen que negociar. En este sentido es un problema que se remonta a los orígenes de la restauración de la democracia luego de la dictadura, y la democratización de las fuerzas de seguridad es la gran deuda que el Estado tiene con su propia historia”, asegura.

“Se sabe que en la región, desde hace por lo menos tres lustros, las fuerzas policiales son un factor de desestabilización de determinados gobiernos, en este sentido tenemos que recordar la huelga destituyente que sufrió el presidente Rafael Correa, la participación policial del golpe que sacó del poder a Lugo en Paraguay y la última experiencia más dramática del golpe que derrocó a Evo Morales en Bolivia. Estamos en presencia de una situación complicada, en la cual el país tiene que enfrentar una serie de episodios opositores de corte absolutamente psicótico”, concluye.