“La brecha digital es una injusticia”

La desigualdad en el acceso a internet marcó una distancia insalvable principalmente entre los niños en edad escolar. En algunas provincias, hasta el 70% de la población no tiene conectividad.

 viernes, 4-septiembre-2020

La desigualdad en el acceso a internet marca una de las brechas más profundas entre los chicos en edad escolar en la Argentina.


Junto con la precariedad laboral, sanitaria y socioeconómica que reveló la pandemia en la Argentina, el acceso a internet fue otro de los factores que marcó la brecha más profunda que separa a los que más tienen de los sectores más vulnerables de la población. Según datos del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), en algunas provincias argentinas entre el 60 y el 70% de la población no tiene internet fija y de calidad, con el impacto que esto representa en el acceso a políticas sociales y derechos humanos como la salud, la educación y la comunicación.

Soledad Segura, doctora en Ciencias Sociales de la UBA y docente en la Facultad de Comunicación de la UNC, contó en una charla con Nada del Otro Mundo, que esta denominada brecha digital es mucho más una injusticia que una distancia tecnológica. “La brecha digital en América Latina es enorme y en Argentina, que es uno de los países con mayor conectividad de la región, sigue siendo una fuente de enorme desigualdad”, dice. “Se ha impuesto mucho este concepto de brecha digital, que surgió en los ’90, pero es mucho más que una brecha, una distancia, sino que es una inequidad, una injusticia, que se basa en otras desigualdades de clases sociales, de género, etarias y también del lugar que habitamos. Hay muchísimas diferencias entre países, provincias, estados, entre zonas rurales y urbanas, entre barrios formales y asentamientos”, describe.

“Siempre, desde hace años, esta diferencia refuerza las desigualdades, las profundiza, y durante la pandemia y las medidas de ASPO, tomó niveles altísimos porque ahora para todo tipo de actividades y acceso a todo tipo de derechos necesitamos no solo conectividad sino además una cierta calidad relacionada con la velocidad, si es internet fija o por celular, los tipos de equipos de los que disponemos. Además están las habilidades y competencias para poder usarlas. No alcanza solamente con la conexión o la desconexión a internet”, agrega.

Con la necesidad de distanciamiento que impone la pandemia, tanto la educación como el trabajo, la salud, la comunicación y el acceso a políticas sociales como el IFE requieren la implementación de tecnologías digitales con acceso a internet. Sin embargo, gran parte de la población más necesitada de estos derechos tiene muy bajo nivel de conectividad o lo hacen con velocidades ínfimas. ” Cerca del 40% de los hogares de Argentina no tiene internet fija. Si uno se fija en las provincias que no son Buenos Aires, al menos el 50% de los hogares no tiene acceso a banda ancha, y en otras provincias la no conectividad llega al 60 y hasta el 70% de los hogares”, agrega Segura y apunta a la preponderancia de la desigualdad en todas las provincias que no son Buenos Aires. “En todo el país la velocidad promedio es de 28 megas, pero en las 22 provincias que no son Buenos Aires, en el 74% de los hogares no supera a los 20 megas. En general son velocidades medias y bajas que permiten realizar una sola actividad por vez. Entre el 30 y el 40% de los niños en edad escolar primaria no tiene conectividad. Son situaciones muy desparejas”.

Escuchá la entrevista completa en este enlace.