La calle le ganó al golpe

La muerte de dos estudiantes y más de un centenar fue el saldo de las protestas en ciudades de todo Perú, que lograron la renuncia de Manuel Merino, quien había asumido luego del golpe del Congreso contra el presidente Martín Vizcarra.

 domingo, 15-noviembre-2020

Las protestas callejeras en ciudades de todo Perú obligaron a la renuncia de Manuel Merino, quien había asumido luego del golpe parlamentario al presidente Vizcarra.


La muerte de los dos estudiantes peruanos por la represión policial ordenada por el presidente Manuel Merino terminó por sellar la suerte de un mandato al que había accedido mediante una cuestionada destitución del presidente Martín Vizcarra, hace menos de una semana.

Merino, quien estuvo desaparecido durante las horas más violentas de las protestas en la noche del sábado, renunció en un breve comunicado televisivo en el que no se hizo responsable por los acontecimientos y la represión ejecutada por las fuerzas armadas contra el pueblo desarmado, y que resultó en la muerte de dos estudiantes universitarios, Jack Pintado de 22 años, asesinado con un disparo a quemarropa de perdigones en el rostro, e Inti Sotelo de 24 años, asesinado de un balazo en el pecho.

“Sé que muchos peruanas y peruanos están hastiados de los vaivenes de la clases política”, dijo Merino y agregó que “es tiempo de paz y unidad”, aunque sin reconocer su responsabilidad por las muertes y los más de 100 heridos. “Estos sucesos deben ser profundamente investigados por las instancias correspondientes para determinar todas las responsabilidades”, señaló.

Apenas seis días después de asumir la presidencia, Merino dejó vacante el poder y hasta esta noche no se conocerá quién es el nuevo mandatario de Perú, que deberá votar en abril próximo a su nuevo presidente. El congreso había destituido a Martín Vizcarra, elegido por el voto popular, por 105 legisladores adeptos a Merino y a quienes las protestas también les exigieron la renuncia por lo que se considera un golpe parlamentario contra un presidente elegido democráticamente. Vizcarra fue destituido por el delito de “incapacidad moral permanente”, en base a testimonios que la justicia todavía se encuentra investigando y sin ninguna prueba concreta de la corrupción por la que se lo acusa durante sus años como gobernador de Moquegua.