La crisis empuja hacia arriba la pobreza infantil

Según el último dato del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la pobreza infantil medida por ingresos trepó al 51,7 % en 2018, el nivel más alto desde 2010, cuando se comenzó a medir. El porcentaje de niños con déficit alimentario pasó de 21,7 a 29,3 % y el hambre infantil creció de 9,6 % a 13 %.

 jueves, 6-junio-2019

En los últimos años, las cifras vinculadas a la pobreza y el hambre infantil empeoraron muchísimo en Argentina.


Dólar, tasa de interés, bonos, títulos, especulación, inflación, riesgo país. Ningún concepto económico es tan concreto y tan doloroso como la pobreza y el hambre, más cuando se trata de niños. En 2018, la pobreza infantil por ingresos que mide el Observatorio de la Deuda Social de la UCA alcanzó su punto máximo desde 2010 -cuando se empezó a medir- y llegó al 51,7 %. La indigencia subió a 10,9 %.

“La pobreza infantil sigue una tendencia en ascenso desde el 2011, pero en 2018 alcanza la cifra más elevada de la década”, destaca el informe.

Además, hubo un notorio crecimiento de problemas vinculados con la alimentación entre los niños y niñas de nuestro país. Un 29,3 % de la infancia argentina padece inseguridad alimentaria, o sea que no logra cubrir por completo sus necesidades en esta materia. Este porcentaje, un año antes, era de 21,7 %. El fuerte crecimiento también se dio en el porcentaje de niños y niñas que padecieron hambre: pasó de 9,6 % en 2017 a 13 % en 2018.

Un fenómeno vinculado a esto es la necesidad de asistir a comedores. Un 34,9 % de los niños y niñas de nuestro país debieron asistir lugares donde pudiera obtener alimentación gratuita, en otro porcentaje que viene en franco crecimiento.

“Las crisis socioeconómicas como la actual pegan con especial dureza en las infancias. El efecto que tiene sobre el ejercicio de derechos básicos como el alimentario no es el mismo que en otros períodos de la vida”, advirtió Ianina Tuñón, investigadora responsable del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, al diario Ámbito.

Las otras carencias

Casi 1 de cada 4 chicos están en una vivienda en condiciones de precariedad y el porcentaje de hacinamiento infantil se ubica en el 23,4 %. Son dos porcentajes que se mantienen más o menos estables. El único indicador que tuvo una leve evolución positiva fue la carencia en espacio de saneamiento, que bajó al 41,9 %, un porcentaje que sigue siendo altísimo.

Por último, un porcentaje llama la atención, ya que es una medalla que el Gobierno se cuelga permanentemente: a pesar de que Macri y los suyos destacan cómo se aumentó la conexión a internet en el país, un 47,7 % de los niños no tuvo acceso a este servicio en 2018 y el informe resalta que, si bien entre 2010 y 2018 hubo una reducción de un 35 % en esta carencia, “también es real que dichos avances se han tendido a estancar en los últimos años”.