La crisis política arde en Venezuela

Juan Guaidó, el presidente de la Asamblea Nacional, se autoproclamó presidente de Venezuela. Estados Unidos, con el acompañamiento de los países americanos gobernados por la derecha, lidera un intento de desplazar a Nicolás Maduro, quien rompió relaciones diplomáticas con ese país. Macri se sumó al embate de Donald Trump.

 miércoles, 23-enero-2019

Juan Guaidó, el joven de 35 años que preside la Asamblea Nacional, se autoproclamó como nuevo presidente con el apoyo de los Estados Unidos y los países a las órdenes de Trump.


El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, se autoproclamó presidente de ese país y profundizó la crisis política. En una maniobra coordinada, Estados Unidos -con su presidente Donald Trump al frente- hizo de punta de lanza al reconocer a Gaidó como nuevo presidente. Según las cadenas internacionales de noticias (poco confiables al informar cuestiones vinculadas a Venezuela), hubo cuatro muertos en las últimas 24 horas.

Maduro dio un discurso en el que rechazó cualquier intento de golpe de Estado. “Hace 20 años llegamos con los votos del pueblo. Hemos estado y estaremos con los votos del pueblo, que es el único que elige presidente constitucional en Venezuela. Sólo el pueblo pone, sólo el pueblo quita, un presidente en Venezuela”, dijo Maduro. Remarcó que “no queremos volver al siglo XX, de intervenciones gringas y golpes de estado”.

“Reconozco oficialmente al Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como Presidente Interino de Venezuela”, dice el comunicado firmado por Trump. Además, apunta que la Asamblea Nacional es “la única rama del gobierno electa por el pueblo venezolano”. Además, promete seguir haciendo uso de todo su poder para “presionar por la restauración de la democracia venezolana”.

Detrás de Trump, varios países marcaron el paso a las órdenes de los Estados Unidos. Uno fue el mandatario argentino, Mauricio Macri, quien escribió en Twitter: “Confiamos, como los demás países del Grupo de Lima, que la decisión de la Asamblea y de su Presidente conduzca al restablecimiento de la democracia a través de elecciones libres y transparentes, con plena vigencia de la Constitución y la participación de líderes de la oposición”. Además, Macri agregó que “Argentina apoyará todos los esfuerzos de reconstrucción de la democracia venezolana y el restablecimiento de las condiciones de vida dignas para todos sus ciudadanos”.

Lo mismo hicieron el resto de los países del Grupo de Lima. Iván Duque, presidente de Colombia y Jair Bolsonaro, primer mandatario brasileño, se mostraron juntos para comunicar su reconocimiento a Juan Guaidó como presidente. Junto a ellos, estaban la vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz Fernández, y la canciller de Canadá, que se sumaron a esa posición. Lo mismo hicieron Paraguay, Ecuador, Chile, Costa Rica y Guatemala, todos a las órdenes de Trump y los suyos.

Por esta maniobra, Nicolás Maduro anunció la decisión de romper relaciones diplomáticas y políticas con los Estados Unidos y les dio 72 horas a los funcionarios para abandonar el país. “El gobierno imperialista de Estados Unidos dirige una operación para imponer a través de un golpe de Estado un gobierno tíitere en la República Bolivariana de Venezuela”, soltó Maduro. Y luego añadió, a modo de arenga: “¡Fuera, se van de Venezuela! ¡Basta de intervencionismo! ¡Aquí hay dignididad, carajo! ¡Aquí hay un pueblo dispuesto a defender esta tierra!”.

Una serie de países ratificó su apoyo a Nicolás Maduro. Bolivia, México, Cuba, Rusia y Turquía mandaron mensajes al gobierno venezolano y sus presidentes declamaron públicamente su apoyo al sucesor de Hugo Chávez.

El secretario general de la OEA (Organización de Estados Americanos), Luis Almagro, directamente envió “felicitaciones a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela” y escribió que “tiene todo nuestro reconocimiento para impulsar el retorno del país a la democracia”. Almagro fue canciller del Uruguay durante el gobierno de Pepe Mujica.