La derecha hace su típica jugada contra Evo

El dirigente opositor Luis Fernando Camacho viajó a La Paz con una carta de renuncia pretendiendo que Evo Morales la firmara. No logró entrar a la ciudad y debió volver a Santa Cruz de la Sierra, capital opositora. Ayer, el Gobierno del MAS denunció formalmente ante la OEA el intento de un golpe de Estado en Bolivia. Mientras, en las calles sigue la tensión.

 Martes, 5-noviembre-2019

Luis Fernando Camacho viajó a La Paz para intentar imponerle a Evo Morales su renuncia.


Sería una situación payasesca si no fuera porque la situación genera escenas de violencia y tensión en las calles que ya provocaron incluso muertos. El presidente del Comité Cívico de Santa Cruz de la Sierra, Luis Fernando Camacho, viajó a La Paz anoche a última hora con una carta de renuncia para hacer que el presidente Evo Morales la firme y dimita a su cargo, al cumplirse el ultimátum que de 48 horas que el propio Camacho, sin ningún tipo de autoridad institucional, había anunciado.

La actitud de Camacho parece una reversión de la autoproclamación presidencial de Juan Guaidó en Venezuela, más allá de las diferencias en la situación política entre ese país y Venezuela. Un dirigente opositor de derecha sin autoridad ni representatividad ordenándole al presidente que renuncie.

Camacho llegó a la parte oriental de Bolivia, pero no logró salir del aeropuerto de El Alto, ciudad pegada a La Paz, que estaba rodeado de manifestantes oficialistas protestando contra su llegada. Aunque denunció que el encargado del aeropuerto llamó a “hordas masistas” para evitar su salida, el Gobierno comunicó que el Ministerio de Gobierno “dispuso una movilización de efectivos policiales para garantizar y resguardar su vida e integridad física”. Finalmente, Camacho debió retornar a su ciudad a bordo de una avioneta.

“Hemos redactado la carta de renuncia del presidente Morales, la que llevaré yo personalmente. Sin armas, sin palos ni piedras; y tengo Fe, que vuelvo con su renuncia firmada”, había tuiteado horas antes Camacho, todavía en Santa Cruz de la Sierra. Allí, en una suerte de cabildos abiertos, los manifestantes de derecha opositores habían acordado la radicalización de las protestas que buscan paralizar al país y jaquear a Evo Morales, ya que no reconocen el resultado electoral que le otorga al Gobierno el triunfo en primera vuelta.

Ayer, el Canciller boliviano Diego Pary se presentó en Washington ante la Comisión Permanente de la OEA –que es el organismo internacional que está auditando el escrutinio de las elecciones- y dijo que “las denuncias de fraude, el pedido de una segunda vuelta y el pedido de la anulación eran solo falsos argumentos para manipular a los bolivianos cuando la verdadera intención es un golpe de Estado”. Pary acompañó su argumentación con videos en los que Camacho llama a las milicas a sublevarse contra Evo Morales.

Camacho, uno más en los Panamá Papers

Luis Fernando Camacho fue uno de los vinculados con evasión impositiva y lavado de dinero en el escándalo internacional de los Panamá Papers, que en nuestro país salpicó a muchos funcionarios del Gobierno, empezando por el propio presidente Mauricio Macri.