La emergencia alimentaria ya no puede esperar

Mañana se tratará en el Congreso el proyecto de ley de emergencia alimentaria, que reclaman la oposición, las organizaciones sociales, la CGT, la Iglesia y hasta la UIA. “Llegaron prometiendo pobreza cero y se van a ir declarando la emergencia alimentaria”, dijo el diputado Leonardo Grosso. Macri abrió la puerta a que el oficialismo baje al recinto.

 Miércoles, 11-septiembre-2019

Leonardo Grosso destacó la diversidad de sectores que están reclamando la emergencia alimentaria.


Está todo listo para tratar mañana en el Congreso –al cual habrá que pasarle el plumero para sacarle el polvo- la ley que propone reinstalar en Argentina la emergencia alimentaria, algo que había implementado Duhalde en 2002, tras el estallido de diciembre del año anterior. La pregunta que flotó en la arena política es qué hará el oficialismo. Hoy, Macri dio una pista: “Si quieren ampliar o cambiar el proyecto, estaremos para asistirlos”.

Si el oficialismo baja al recinto con todos sus diputados, podría bloquear la iniciativa opositora. “El PRO tiene la posibilidad de bloquear cualquier iniciativa porque tienen un tercio de la cámara de diputados. Hace falta que no lo bloqueen y que todos los diputados de la oposición estén”, dijo el diputado Leonardo Grosso, jefe del bloque del Movimiento Evita y miembro de Red por Argentina.

“Esperemos que el Ejecutivo venga, que baje sus diputados, que traten uno de los problemas más importantes que tiene la Argentina, resultado de la crisis económica que ellos mismos generaron”, lanzó Grosso.

La propuesta de la oposición es que se incrementen las partidas presupuestarias destinadas a políticas alimentarias en al menos un 50 %. Además, permite una suerte de ‘vía rápida’ para los procesos de compra de alimentos, permitiendo la contratación directa sin necesidad de una licitación, que ralentiza los tiempos. La emergencia alimentaria se declararía hasta diciembre de 2022, sumándose a la emergencia social que rige desde 2016 y permite la reasignación de partidas presupuestarias para destinarlas a alimentos.

Además, el proyecto a tratar mañana dispone que a partir del año que viene los fondos para políticas alimentarias deben actualizarse trimestralmente en base a la inflación.

“El Gobierno tiene el Congreso cerrado mientras Argentina está viviendo una de las crisis sociales y económicas más importantes de su historia. Eso ha hecho que millones de personas no puedan cubrir las cuatro comidas diarias. Hay millones de personas que todos los días necesitan de un comedor, un merendero, o alguna asistencia de organizaciones populares, de las iglesias o de las escuelas para comer, en un país que es productor de alimentos y que produce para alimentar a 10 veces más personas que su población”, manifestó preocupado Grosso.

Además, cerró diciendo que el Gobierno “llegó a la Casa Rosada prometiendo pobreza cero y se está yendo declarando la emergencia alimentaria”. “Es una situación política contradictoria para ellos, pero nosotros los llamamos a la sensibilidad. Acá hay una cuestión más importante que sus cuestiones políticas: la cuestión humanitaria de poder comer o no”, finalizó.