“La espectacularización arrasa con toda la política”

El filósofo Darío Sztajnszrajber habló de todo en “El mundo ha vivido equivocado”: Durán Barba, las discusiones políticas con un amigo íntimo, la importancia del voto secreto para la democracia y qué puede pasar el domingo que viene por la noche. “El error es la posibilidad de que haya libertad”, expresó.

 lunes, 5-agosto-2019

Darío Sztajnszrajber haciendo su espectáculo "Desencajados", que lo traerá nuevamente a Córdoba el próximo sábado.


Previo a una nueva visita a Córdoba con su espectáculo “Desencajados” -10 de agosto en Espacio Quality-, el filósofo Darío Sztajnszrajber habló con “El mundo ha vivido equivocado” y jugando con el título del programa sostuvo que “el mundo siempre va a estar equivocado en la medida en que siga pensando que es tan nítidamente delimitable un lugar de la certeza absoluta”, a lo que agregó: “El error, la equivocación, la ambigüedad, es la posibilidad de que haya libertad. Porque si no terminamos siendo una maquinita donde todo puede estar calculado”.

“La frase ‘el mundo ha vivido equivocado’ tiene que ver con pensar que hay una posibilidad de que el mundo encuentre su verdad”, aunque “los que no creemos en la verdad tenemos el problema de que es distinción –error y certeza- es lo más interesante que se nos presenta para seguir problematizando”. “Para mí, ser optimista es seguir pensando que el mundo no tiene sentido”, añadió.


Ya metiéndose en terreno político, observó que “en los lugares a los que voy hay un descontento generalizado y muy diseminado”. Además, citó a Jacques Derrida, quien en un texto titulado “El gusto del secreto” reivindica la posibilidad de mantener cosas en la intimidad “como la forma más democrática posible”. “Dice que si uno no pudiera seguir sosteniendo secretos, sería una sociedad totalitaria. Hay una prueba sociológica de un voto vergonzante, por lo que las encuestas son una lotería. No tenemos la mínima idea de si ese voto secreto se volverá fuerte en esta elección. Puede ser que el voto sea mucho más crudamente antigobierno que lo que dicen las encuestas o puede ser todo lo contrario”, reflexionó.

“El voto secreto vuelve a la política casi como un espectáculo: el domingo que viene vamos a estar todos a las 8 de la noche esperando los resultados sin ningún tipo de idea de quién puede al final resultar ganador”, graficó.

El amigo de la vereda del frente

Sztajnszrajber ejemplificó con un caso de su vida privada cómo se da la convivencia en la Argentina de la grieta profundizada. El filósofo reveló que uno de sus mejores amigos está exactamente en la vereda contraria a su pensamiento político. “Cada vez que hablamos de política, es una persona tímida que se convierte en una especie de talibán. A veces me saca”, contó, pero aclaró: “Me saca el talibanismo de los propios también”.

Sobre el debate de ideas con este amigo, consideró que “no se trata tanto de persuadir” sino que “uno está más pendiente de cómo va reinventando argumentos o tratando de encontrar formas de entrarle a lo que el otro piensa”. Y ahí es cuando Sztajnszrajber siente que algo se genera: “Yo siempre me quedo con algo que él me dice. Muchas de esas ideas me germinan y me abren. Y yo siento que a él le pasa lo mismo”.

Durán Barba, ¿sofista moderno?

“¿Durán Barba podría trabajar para otro espacio político?”, planteó Sztanjszrajber, y luego aclaró: “Es una pregunta que vale más como pregunta que como respuesta. Ahí se abre algo de lo que todavía no podemos terminar de entender de este proyecto que nos gobierna y que, esperemos que no, puede gobernarnos cuatro años más”. La contradicción aparece porque Durán Barba se nos representa como un asesor técnico y frío, alejado de quien lo contrata –“como un sofista contemporáneo”, dijo Darío- y que podría trabajar para cualquiera, y sin embargo no lo imaginamos trabajando para otro espacio.

“La espectacularización de la política es un hecho que arrasa con la política toda. Este gobierno lo que ha hecho es ponerla de manifiesto”, resumió.