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La euforia de los mercados es la tristeza de los pueblos

La oferta de pago de la deuda soberana a los acreedores que realizó ayer el gobierno nacional provocó la suba de las acciones de empresas y bancos, tanto en la bolsa porteña como en Wall Street. Sin embargo, la propuesta representa el "último y máximo esfuerzo" de la Argentina - según indicó el ministro de Economía Martín Guzmán - en donde eleva el valor de los bonos de 39 a 53,2 dólares cada 100 dólares; otorga beneficios a aquellos tenedores de títulos que acepten ingresar en esta reestructuración antes del 4 de agosto; establece una quita de capital de alrededor del 3%; y reduce el período de gracia de tres años a uno. La enmienda representa unos 10 mil millones de dólares más que el canje presentado a fines de abril.

 Martes, 7-julio-2020

El gobierno nacional presentó ayer lo que consideran "el último y máximo esfuerzo" por parte de Argentina para la reestructuración de la deuda frente a los acreedores.


En junio del año pasado, cuando la alianza Juntos por el Cambio presentó la fórmula Mauricio Macri – Miguel Ángel Pichetto para las elecciones presidenciales, la reacción de los mercados fue muy positiva. Ante esto, el en ese entonces pre-candidato por el Frente de Todos, Alberto Fernández, sostuvo durante una entrevista a Radio 10 que “a veces, la euforia de los mercados es la tristeza de los pueblos”. “Los mercados celebran poder cobrar un bono con tasas al 18% y el pueblo padece tener que pagarlo sin trabajo, con ajuste, que es lo que Macri ha hecho”, agregó en aquel momento. Casi un año después y luego de que ayer el gobierno nacional presentara ante la comisión de valores de Estados Unidos “el último y máximo esfuerzo” del país – en palabras del ministro de Economía Martín Guzmán – con la oferta de pago de la deuda a los acreedores, tanto la bolsa porteña como Wall Street registraron subas en las acciones de los tenedores de bonos – Cresud, Irsa, Banco Galicia, Banco Macro, Supervielle – con un tope de casi 40% en el exterior y alrededor de un 24% en el mercado local. Además, el riesgo país bajó 5,7%.

Frente a esta nueva reestructuración de la deuda pública en moneda extranjera bajo legislación extranjera, Gramercy Funds Management y Fintech Advisory – integrantes del Comité de Acreedores – se mostraron conformes con la iniciativa argentina, aunque todavía se aguarda la respuesta del resto de los acreedores agrupados en Tenedores de Bonos de Canje y Ad Hoc. En este último se encuentra Black Rock, uno de los fondos más hostiles y difíciles en esta negociación. El objetivo del gobierno nacional es lograr que el mayor porcentaje – alrededor del 60% – de los bonistas acepten la oferta para que “contagie” al resto y se pueda salir del default sin litigar como sucedió con los “fondos buitres” en el año 2016. La propuesta consiste en elevar el valor de los bonos de 39 a 53,2 dólares por cada 100 dólares; “premiar” a aquellos tenedores de títulos que acepten ingresar en esta reestructuración antes del 4 de agosto – reconocer intereses tributados de los títulos elegibles -; establecer una quita de capital de alrededor del 3%; y reducir el período de gracia de tres años a uno. Así, la enmienda aumenta en unos 10 mil millones de dólares la oferta realizada a fines de abril.

La medida no sólo provocó éxtasis en los mercados, sino también entre los responsables del endeudamiento del país. El ex ministro de Finanzas de Cambiemos, Luis Caputo, calificó la oferta como una “propuesta justa” que debería contar con una “alta participación”. Quien estuvo detrás de la emisión de los bonos que hoy forman parte de la negociación argentina, elogió la oferta por su “muy buen diseño de los incentivos” y porque desalienta “ser holdout” (litigar). El ex viceministro de Economía durante la gestión de Cristina Fernández, Emmanuel Álvarez Agis, salió al cruce del ex funcionario macrista. “La lógica dice que si esta propuesta es correcta, las decisiones sobre la emisión de deuda en el pasado fueron incorrectas”, señaló a Infobae. En ese sentido, fue más cauteloso y remarcó que la oferta realizada por Argentina “es la condición necesaria para la sostenibilidad”. “Si es exitosa, luego habrá que renegociar con el FMI (el acreedor más grande que tiene Argentina) y, lo más importante, gestionar el día a día de la economía argentina”, finalizó.