La fractura expuesta del “oasis” chileno

Pocos días después de que Sebastián Piñera definiera a Chile como un oasis en el desierto de las crisis sociales y políticas de Latinoamérica, el estallido social ante la desigualdad dejó a la vista las consecuencias profundas del ajuste de la derecha trasandina.

 martes, 22-octubre-2019

El viernes comenzaron las protestas en Chile, que en pocas horas elevaron la cifra de muertos al menos a 13 personas.


La cifra de muertos ascendió al menos a 13 personas en las protestas y represión en distintas regiones de Chile, mientras el gobierno de Sebastián Piñera estudia el armado de un paquete de medidas para aliviar la presión económica sobre las clases medias y bajas de su país.

Algunos días antes, el presidente trasandino había dicho que “en medio de esta América Latina convulsionada veamos a Chile, nuestro país es un verdadero oasis con una democracia estable, el país está creciendo, estamos creando 176 mil empleos al año, los salarios están mejorando”, y la imagen comenzó a incomodar a la gran mayoría de una población de clase media sometida a una desigualdad cada vez mayor con respecto a los más favorecidos. Poco después del estallido, la cadena BBC publicó que en Chile “hay familias de bajos recursos que pueden gastar casi un 30% de su sueldo en transportarse, mientras que dentro del nivel socioeconómico más rico, el porcentaje de gasto puede ser menos de un 2%”, en un estado de inequidad que lleva varias dédadas instalado en el país.

“Pensiones indignas, salud precaria, sueldos miserables, educación de mala calidad, licencias médicas por depresión, deuda universitaria vitalicia, sueldos de la élite política, delincuencia sin control, empleos precarios, Pagogate y Milicogate”, decían algunos de los mensajes que circulan en las redes sociales chilenas, mientras se mantiene viva la llama de la protesta masiva en calles de todo el país.

En el Huffington Post, el análisis apunta al mismo centro del malestar profundo: “pese a ser considerado como modelo de estabilidad política y económica en América Latina, Chile sufre graves fracturas sociales, que han ido alimentando en los últimos años el descontento social, traducido ahora en protestas y disturbios. No obstante, numerosos analistas lo habían visto venir”.

Del oasis a la guerra, Piñera se reunirá hoy con presidentes de todos los partidos políticos en lo que definió como la voluntad “para explorar y ojalá avanzar hacia un acuerdo social” para que “la clase media y los más vulnerables puedan tener una vida mejor”.