“La guardia es un picadero de carne”

Gustavo Arribas, médico de guardia del Hospital Regional Louis Pasteur de Villa María, describió el colapso que vive el principal nosocomio de la región y lo demoledor que es para el personal de salud saber "qué se debe hacer", pero no tener dónde internar a los pacientes que esperan, día tras día, que se desocupe una cama.

 Viernes, 4-junio-2021

Las guardias de los hospitales vivencian, día tras día, la llegada de más pacientes positivos de covid y la falta de camas en donde atenderlos.


Mientras la provincia continúa jugando con el límite del 80% de ocupación de camas, los contagios se multiplican superando los 5 mil casos diarios y mueren más de 30 personas por día. En el “interior”, la situación de los hospitales también es muy grave. “El Pasteur está lleno: tiene casi un 100% de ocupación de camas. Está colapsado desde hace unos 20 días aproximadamente y va a colapsar peor”, pronostica Gustavo Arribas, trabajador del Hospital Regional Louis Pasteur de Villa María.

El profesional de la salud trabaja en el principal nosocomio de la región – recibe pacientes de Marcos Juárez, Bell Ville, San Francisco, Morteros – desde hace 18 años. En diálogo con Al Revés, cuenta que hace 25 días la Provincia instaló una carpa con camas para hacer triage pre-hospitalario, o sea evaluación de pacientes covid, pero no sumó personal.

“Como médico de guardia tengo que hacer también esa tarea y valorar a cada paciente covid desde su diagnóstico hasta su alta. Son 4 o 5 horas viendo pacientes solamente”, detalla. Ayer hubo filas de hasta 70 personas para 3 consultorios. “Es un desgaste muy importante. Y eso debería hacerlo cada municipio”, explica el delegado de UTS.

La falta de personal es un denominador común en todos los establecimientos sanitarios de la provincia. “Hay 4 médicos por guardia que, no solo tienen que atender covid, sino el resto de las urgencias y otras patologías”, comenta el especialista. “Para un área covid con 50 camas, hay solo dos médicas de guardia. Y una de ellas queda sola a partir de las 22 hasta las 8 horas de la mañana siguiente para 60 camas: la covid y las no covid”, señala.

Según reveló, días atrás recibieron presión para atender “con mayor velocidad” bajo la advertencia de recibir algún tipo de sanción disciplinaria sino se cumplen con los tiempos estipulados. “Ya no damos más. La guardia es una picadora de carne desde que entras hasta que te vas”, confiesa. “Es muy duro para un médico saber qué se debe hacer con un paciente pero no tener donde internarlo. Hay pacientes que figuran en el sistema un día, al otro y al otro”, agrega.

El médico generalista admite que “nunca vio algo así” en su larga trayectoria. “Encima no hay una medida clara para disminuir la circulación y esto va a ir en aumento”, alerta. “Siempre vamos llegando tarde. Tenemos que estar saturados para que abran más camas. Es demoledor”, finaliza.