La guerra fría del verano

La interna de Cambiemos en Córdoba está que arde. Mestre no se baja y manda señales a dirigente del PRO críticos de Baldassi, Negri camina la provincia con la venia y los recursos del gobierno nacional y la “Coneja” como virtual vice, y Dante Rossi exige que el radicalismo se ponga los pantalones dentro de la segunda Alianza. Por ahora, la fórmula de consenso para enfrentar a Schiaretti está verde como los yuyos y algunos sostienen que Macri trabaja para que el actual gobernador siga en su cargo.

 miércoles, 23-enero-2019

La tropa de Cambiemos en Córdoba. Desde la Nación buscan la fórmula por consenso, pero Mestre promete dar batalla.


Por Camilo Ratti

Mario Negri y Ramón Javier Mestre, los dos principales precandidatos a gobernador por la alianza Cambiemos, nunca se quisieron demasiado. Ahora, mucho menos. Cada uno está convencido que es el mejor para disputarle el poder a Juan Schiaretti el próximo 12 de mayo, cuando los cordobeses vayamos a las urnas a elegir gobernador y también intendente de la capital.

El tercero en disputa es Dante Rossi, aunque las posibilidades del dirigente alfonsinista son remotas, más allá del interesante 7% que sacó en las PASO del 2017 contra Macri-Baldassi y toda la estructura radical que bancó la candidatura -y el triunfo- de “la Coneja” ante Martín Llaryora.

Automarginado Juez, es casi un hecho que Baldassi no irá por el máximo trofeo y que su futuro será acompañar a Negri como candidato a vicegobernador. Por lo menos es lo que dicen los operadores del jefe del bloque radical en la Cámara de Diputados. Aunque no construyó poder territorial después de su categórico triunfo en las legislativas del 2017, el ex árbitro de fútbol es una figura potente en lo electoral. Sin ese anabólico, la suerte del radical estaría echada.

Nada está cerrado aún y Baldassi hace y hará lo que mande Mauricio, el único jefe que reconoce. Quien, como ya hemos publicado en este portal, festejaría en la intimidad la reelección del actual gobernador, arriba en todas las encuestas con números que oscilan entre los 8 y los 13 puntos frente a Cambiemos, según cual sea el candidato.

A pesar de que victoria en Córdoba significaría para Macri un espaldarazo muy fuerte de cara a octubre, mucho más importante para sus aspiraciones reeleccionistas es que exista un peronismo anti k que pueda dividir el voto opositor para evitar el armado de un gran frente de unidad. Si Schiaretti gana en mayo, se ubicaría como un potencial presidenciable por el espacio de Alternativa Federal, una música que suena dulce a los oídos del jefe del PJ cordobés, que empezó a entusiasmarse con una idea que meses atrás rechazaba.

macri y schiaretti alreves.net.ar

Mauricio Macri y Juan Schiaretti, sonrientes en una de las visitas presidenciales a nuestra provincia.

La batalla radical

Si Baldassi queda fuera de la discusión, el partido provincial será entre correligionarios. A través de una interna, como desea Mestre, o de una encuesta consensuada, como pretenden Negri y los operadores nacionales del macrismo.

Con la cancha limpia de foráneos para el puesto mayor, la discusión se dirimiría entre “Mario” y “Ramón”. Cada uno tiene algo que el otro no: Mestre es el titular del partido, gobierna desde hace siete años la capital y el tercer distrito electoral nacional y asegura tener al aparato provincial detrás suyo. Negri, los recursos y la puerta abierta a los despachos nacionales, casi siempre cerrados para el intendente cordobés.

Aferrado a la estructura partidaria, sin apoyo nacional, Mestre exige una interna abierta, cuya fecha es el 17 de marzo. “Ramón es la única posibilidad de que el radicalismo siga siendo una alternativa de poder y no termine devorado por el PRO. Gobierna la segunda ciudad del país y muchas intendencias. Somos el último bastión importante a nivel nacional y Mestre es el candidato natural del radicalismo”, señalan sus operadores a este portal.

Para ellos, la decisión de hacer coincidir la elección provincial con la de intendente el 12 de mayo fue el mayor gesto de que Ramón “no se baja”. “Tenemos la ambición real de ganar la provincia y vamos a traccionar los votos de la capital”, aseguran desde el Palacio 6 de Julio.

Por el lado de Negri insisten con una encuesta consensuada para definir al candidato e incluso que se puedan cruzar las fórmulas. Confirman que “están muy avanzadas” las conversaciones para que Baldassi sea el candidato a vice y que la fecha de la interna es un desgaste en medio de la campaña de muchos intendentes radicales que van por su reelección el 14 de abril.

La principal fortaleza que esgrimen desde el sector de Negri es la banca nacional: “Vidal, Larreta, Cornejo, Morales, apoyan a Negri”, dice a este portal Juan Negri, jefe de campaña de su padre. Para el concejal, las encuestas que manejan le dan mejores números para enfrentar a Schiaretti. “Lo de Negri no es un capricho, es el que más mide y Mestre tiene un techo porque la gente lo ve como el dirigente de Cambiemos más cercano a Schiaretti”, argumentan desde su equipo.

Sin responsabilidades de gestión, que en medio de esta crisis desgastan a cualquier gobernante de Cambiemos, Negri recorre la Provincia como embajador de Macri y se lo hace saber a los intendentes radicales. “Cuenta con el equipo de comunicación del gobierno nacional y recibe millones para publicidad, sobre todo en redes sociales”, se quejan desde el mestrismo, quienes admiten la buena imagen de su contrincante pero aseguran que “le haríamos un hueco a Schiaretti si Macri jugara para nosotros”.

Hasta el momento, lo único que pudieron acordar en Cambiemos Córdoba fue que quienes disputen por la gobernación en mayo, no podrán aspirar a cargos nacionales en octubre. Dentro de la Alianza los afectados son los radicales, porque Baldassi tiene mandato hasta el 2021 como diputado nacional.

mestre y negri alreves.net.ar

Mestre y Negri, dos radicales desvelados por un mismo objetivo: llegar a la gobernación.

Fórmulas

En un terreno fangoso, con una crisis que se sentirá en los meses donde los cordobeses renovaremos autoridades locales y provinciales, la imagen de Macri suma o resta a la hora de definir candidaturas. Aunque bajó mucho en el distrito que fue clave en su triunfo del 2015, sigue pesando en la consideración general.

Con la fórmula Negri-Baldasi muy avanzada, el mestrismo envía señales a la mesa provincial del PRO, enemistada con “La Coneja”. A la posible fórmula Mestre-Rodríguez Machado, se suma la alternativa de Gabriel Frizza, el exintendente de Jesús María que conserva una buena imagen desde su puesto de diputado nacional.

Y las discusiones bajan hacia el plano municipal. Como la necesidad tiene cara de hereje, se habilitaron líneas entre el equipo de Ramón y Rodrigo De Loredo, históricos rivales en la ciudad. Como la cotización de Aguad se hundió como su desempeño en el ARA San Juan, su yerno y heredero político estaría buscando un paraguas de contención dentro del partido, ya que avanza a paso redoblado la fórmula Lábaque-Bee Sellares, que pasó de ser un mestrista incondicional a militar la opción que más seduce a Macri para gobernar la capital.

El tercero en discordia es Dante Rossi, que asegura estar dispuesto a dar pelea aunque sus chances son remotas. El dirigente que responde nacionalmente a Ricardo Alfonsín confirmó a este medio que el acuerdo está lejos: “La discusión está estancada, cada candidato hace la suya, no hay mesa para charlar de nada”. Aunque reconoció que sería importante ponerse de acuerdo, cuestionó que “no puede ser la oficina de Peña el método para elegir a los candidatos. Tenemos trayectoria para armar desde Córdoba, y entre todos, el barco de la unidad”.

De todas maneras, su posición apunta más lejos que a los nombres de una fórmula: “Soy crítico del rumbo que adoptó Argentina, y del rol que el radicalismo juega dentro de Cambiemos. Estoy dispuesto a un acuerdo para pensar cómo gobernar Córdoba, no pueden ser las mismas recetas que las que aplica el gobierno nacional”.

Con Schiaretti al frente, la Provincia ha sido uno de los puntales de la gobernabilidad macrista. Al apoyo público y personal del gobernador se sumaron los votos de sus legisladores en leyes centrales del macrismo: reparación histórica, pacto fiscal, cambio de la movilidad jubilatoria, ajuste en el Presupuesto. Es, y los hechos lo confirman, un dirigente confiable para Macri, algo que genera el efecto contrario en el radicalismo que reniega de ser un chirolita presidencial.

Si son fantasmas o pura esquizofrenia preelectoral, se develará antes de que termine el verano, con el equipo confirmado para salir a la cancha.