La inagotable fuente del cinismo y la represión

El Gobierno dispuso reprimir brutalmente a los manifestantes de organizaciones sociales que se disponían a acampar sobre avenida 9 de Julio en Buenos Aires. Mientras tanto, la ministra de Seguridad se despachó con una flecha verbal cargada de cinismo: “Si pasan hambre, tienen los comedores”.

 Miércoles, 11-septiembre-2019

Otra vez, la doctrina represiva deja imágenes escalofriantes.


Heridos, detenidos y escenas de violencia renovadas en un nuevo episodio represivo del Gobierno y las fuerzas de seguridad a su cargo. La Policía de la Ciudad de Buenos Aires reprimió a manifestantes de las organizaciones sociales cuando se disponían a acampar sobre la avenida 9 de Julio. Al menos dos personas resultaron heridas y debieron ser trasladadas a centros asistenciales y al menos cuatro fueron detenidas.

Según el Gobierno porteño, el acuerdo con las organizaciones era que no se iba a interrumpir el tránsito por el Metrobus, donde circulan los colectivos. “Avisamos que íbamos a ir a la otra mano. No íbamos a cortar el Metrobus”, clamó Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, cuando fue consultado por movileros televisivos. El Gobierno tenía decidido agarrarse de cualquier excusa para reprimir: desde temprano el operativo policial fue desmedido.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la cara visible de la doctrina represiva que se instaló en Argentina en los últimos años, intentó negar las situaciones de extrema necesidad que viven muchos argentinos y argentinas. “En la Argentina hay gente que está pasando necesidades, no llegaría a decir que hay gente que hoy está en una situación de no comer”, dijo en diálogo con radio La Red.

Luego, se despachó con un cinismo que rompe la barrera de la sorpresa: “Si pasan hambre, tienen comedores y una gran cantidad de lugares donde poder ir y no pasar hambre”. Bullrich rechazó la posibilidad de declarar nuevamente la emergencia alimentaria, ya que consideró que existe “una enorme red de contención” en nuestro país. Además, dijo que el impulso de la ley por parte de la oposición “tiene un objetivo político” ya que según su visión es “volver a votar una ley ya votada”. En realidad, Bullrich se refiere a la emergencia social declarada en 2016, que es una figura que no tiene el mismo alcance que la emergencia alimentaria que se va a tratar mañana.