La inundación de nunca acabar

A cuatro años de las inundaciones de febrero de 2015, nueve familias siguen esperando que el Estado cumpla lo que prometió para recuperar sus viviendas. Son los olvidados de uno de los hechos más dolorosos de la historia reciente de Córdoba.

 miércoles, 13-febrero-2019

Así quedó Villa Allende tras la inundación de febrero de 2015.


Nueve familias de Villa Allende llevan cuatro años esperando recuperar su vivienda propia, luego de perder sus casas en las inundaciones que azotaron las Sierras Chicas en febrero de 2015. Firmaron un acuerdo con la Municipalidad de Villa Allende y la Provincia que les permitiría reconstruir sus casas, pero todavía no se cumple y lo único que tienen son promesas.

De las nueve familias, hay cuatro que motorizaron originalmente el reclamo y cinco que se sumaron tras intentar resolver el tema por vía judicial, lo cual no prosperó.

“Ese acuerdo es que nosotros entregamos nuestras propiedades para hacer un espacio verde, que vendría a ser una laguna de contención. A cambio, ellos nos entregan terrenos con servicios, los kits de construcción de para una vivienda de dos habitaciones y el dinero para la construcción”, explica Eugenia Frávega, una de las damnificadas. El terreno les fue entregado hace un año, pero sin servicios, y recién hace veinte días les llevaron el agua. “Del resto, lo único que tenemos son palabras que se las lleva el viento. Tuvimos varias reuniones, nos dicen que sí pero todo queda en palabras”, se queja Frávega.

En 2015, Schiaretti se acercó a Villa Allende y les asignó un dinero –no llegaba a 200 mil pesos por familia- que al no estar los terrenos ni los kits de construcción debieron utilizar para alquilar una nueva vivienda y equiparla, ya que habían perdido todo. Ahora, a pesar de que el acuerdo firmado dice otra cosa, les dicen que ese dinero debería alcanzarles para la mano de obra (cuatro años después, con la inflación que hubo y luego de que tuvieron que rehacer su vida en una casa alquilada). Además, los kits de construcción ya no serán los que les prometieron: “Hoy nos plantean que no hay mas kits de dos habitaciones sino de una. Con lo cual ya nos están dando materiales para construir 40 metros en vez de 70. Nosotros somos familias con niños”.

El problema se agravó en relación a lo que cronicamos en Al Revés un año atrás. Es que, además de que casi no se avanzó en el cumplimiento del acuerdo –sólo les dieron el agua-, ahora hay cinco familias más que las cuatro originales. Son las que intentaron resolver el problema por vía judicial, lo que no prosperó. Ahora se sumaron a lo firmado con el municipio que conduce “el Gato” Romero.

“Cada vez nos dan menos cosas, cada vez el incumplimiento es mayor. Somos solo 9 familias, entonces políticamente no le sirve a nadie, y eso hace más dura nuestra lucha”, resume Frávega.