La mano que mece el BCRA

El periodista Alfredo Zaiat señaló que el cambio de nombres en el BCRA no es una decisión de Macri, ni de Dujovne ni del gobierno, sino del FMI que conduce la política económica del país. Luego del paro contundente, la CGT anunció que no habrá "tregua" si la gestión macrista no cambia el rumbo.

 miércoles, 26-septiembre-2018

La presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, expresó en Twitter lo bien que le cayó Macri.


El que paga, manda. El presidente Macri aseguró que el nuevo presidente del Banco Central, Guido Sandleris, cuenta con el visto bueno de la directora del FMI, Christine Lagarde, de quien dijo “está muy contenta” con la designación del economista en reemplazo del Luis Caputo.

Macri dio una conferencia de prensa junto al fortalecido ministro Nicolás Dujovne (la salida de Caputo del BCRA es una victoria interna del ex columnista de TN), donde ambos se mostraron eufóricos porque en breve, tal vez en las próximas horas, se anuncie el nuevo acuerdo de financiamiento con el FMI.

El periodista Alfredo Zaiat, de Página 12, opinó ayer que la eyección de Caputo es una decisión no de Macri sino directamente del FMI, porque no le veía dotes a Caputo para ser la autoridad monetaria del país al que le van a entregar nada menos que 50 mil millones de dólares. Según Zaiat, con esta medida, “queda todavía más claro quién maneja la economía macrista. No es Nicolás Dujovne, ni antes Caputo y ahora el nuevo titular del Banco Central, Guido Sandleris, ni el presidente Macri; es Lagarde y sus técnicos, liderados por Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental, y Roberto Cardarelli, jefe de la misión para Argentina”, aseveró.

El amor de Macri por Lagarde dio sus frutos y es previsiblemente mutuo. Parece que la jefa del Fondo se llevó una gran impresión del argentino y así lo dijo en Twitter.

“Sin tregua”

En Buenos Aires hubo otra conferencia de prensa: la de la CGT anunciando el alto acatamiento del paro y prometiendo que “no habrá tregua” si el gobierno no cambia el sentido de sus decisiones. “Si no hay plan B, desde acá decimos que tampoco habrá tregua”, dijo el triunviro Juan Carlos Schmid. “Se ha expresado de forma contundente, a lo largo y ancho el país, el profundo rechazo a las consecuencias de este trazado económico”, agregó. A su turno, Carlos Acuña se pidió al gobierno que “trabaje para calmar el hambre, terminar con el desempleo y (empiece a) pensar en los trabajadores argentinos”.