La oposición radicaliza la violencia en Bolivia

Manifestantes de la oposición secuestraron a una alcaldesa del partido de Evo Morales y la sometieron a una brutal sesión de agresiones y vejaciones. Un estudiante de 20 años se convirtió en la tercera víctima fatal en enfrentamientos entre oficialistas y opositores. El Gobierno dice que recibirá la carta del dirigente opositor Luis Fernando Camacho.

 Jueves, 7-noviembre-2019

García Linera exhibió las brutales imágenes de la agresión a Arce Guzmán. "Convocamos a los promotores de esta vergüenza que recapaciten, que no fomenten el odio", dijo.


La escalada de tensión en Bolivia sigue su curso, luego de que los sectores opositores de derecha se negaran a aceptar el resultado de las elecciones o al menos a aguardar la finalización de la auditoría de la OEA. En las últimas horas, dos hechos profundizaron la crisis: una alcaldesa fue agredida de manera brutal por hordas opositoras y un estudiante de 20 años murió en enfrentamientos entre grupos de ambos bandos.

Patricia Arce Guzmán, alcaldesa de la localidad de Vinto (cerca de Cochabamba), fue sometida a torturas denigrantes en un dantesco espectáculo público y filmado. Fue tomada por la fuerza de la alcaldía que preside -cuyo edificio además fue incendiado- por parte de manifestantes opositores a Evo Morales, quienes la arrastraron por las calles, la golpearon, le cortaron el pelo y la llenaron de pintura roja. La mujer debió ser rescatada por la policía.

“Yo quisiera preguntar si esto es legal. Me han cortado el cabello. Lo unico que he hecho es trabajar por mi pueblo. Me pegaron, han ido a quemar la alcaldía”, dijo Arce Guzmán luego del hecho, todavía llena de pintura.

Luego, agregó: “No temo, voy a denunciar públicamente: si me pasa algo a mí o a mis hijos, culpo a Víctor Carvajal y al presidente del Comité Cívico de Santa Cruz. Por este proceso de cambio voy a dar mi vida”. Carvajal es exalcalde y dirigente opositor de Vinto, mientras que quien encabeza el Comité Cívico de Santa Cruz no es otro que Luis Fernando Camacho, quien promovió la escalada de violencia desde la oposición.

Por su parte, un estudiante de 20 años falleció en Cochabamba. Limbert Guzmán murió luego de que grupos antagónicos se enfrentasen a palazos y piedrazos en esa ciudad. Camacho responsabilizó directamente a Evo Morales por esa muerte.

En las últimas horas, el opositor volvió a dirigirse a La Paz para entregar la -ya tristemente célebre- carta de renuncia a Evo Morales, exigiéndole sin autoridad alguna que la firme. Desde el Gobierno quien respondió fue el vicepresidente, Álvaro García Linera: “La carta va a ser recibida sin ningún problema, es un ciudadano como cualquier boliviano y tiene derecho a dejar su carta. Va a ser recepcionada y, por supuesto, va a tener una respuesta en el marco de la Constitución”.

Sin embargo, García Linera dejó en claro que la respuesta no será la renuncia, ya que eso sería “enterrar la democracia”. Además, envió un mensaje a Carlos Mesa, el candidato presidencial que terminó detrás de Morales: “Todo se hubiese solucionado con el simple hecho de decir ‘acepto mi derrota'”.