“La pandemia nos enseña que somos vulnerables”

Con la calidez de quien ejercita el trabajo humanitario todos los días, Germán Casas reflexionó sobre la pandemia, la salud mental y el acceso a las vacunas en el mundo. El médico psiquiatra y presidente de MSF América Latina, habló del gran desafío que enfrenta el ser humano que, en situaciones de estrés, ansiedad e incertidumbre, busca instintivamente el contacto con el otro: algo contraindicado en estos tiempos.

 jueves, 29-abril-2021

Médicos Sin Fronteras está exigiendo que se "liberen las patentes" de las vacunas para así vencer al coronavirus.


Todo cambió. Desde la aparición de la Covid-19, el mundo se convirtió en un territorio amenazado por el virus. La vida en peligro y la muerte como una posibilidad latente recordaron la importancia de la salud mental en contextos límites.

“Nadie estaba preparado para afrontar esto. Nos ha tocado aprender sobre la marcha”, reconoció Germán Casas, director de Médicos Sin Fronteras de América Latina. Si bien la organización elaboró un protocolo de salud mental durante la epidemia de ébola en el 2014, el médico psiquiatra admitió que la pandemia del coronavirus los superó a todos. “La pandemia nos enseña que somos vulnerables”, definió.

La modificación espontánea de la cotidianidad; la necesidad imperiosa de información ante la novedad; y las formas de adaptación a medidas sanitarias que son complejas de aplicar, representan algunos de los fenómenos que enumeró el especialista. “La pandemia no se parece a una guerra, a un terremoto, ni a una epidemia común”, señaló. “Asumir la nueva manera de vivir y amoldarse a ella lleva tiempo. Todos esperamos volver a la normalidad, aunque es imposible por ahora”, evaluó en diálogo con Al Revés.

En ese sentido, consideró que las recomendaciones que se suelen brindar a las poblaciones en situaciones de “desastres naturales” – por ejemplo – quedaron obsoletas en este contexto. “El ser humano en situaciones de estrés, de ansiedad o de incertidumbre, lo que generalmente hace por instinto es buscar el contacto con el otro: agruparse para protegerse. Pero ahora no podemos tocarnos, juntarnos, ni abrazarnos”, analizó el especialista.

Narcisismo protector y desinformación: la tormenta perfecta

Para el profesional de la salud, faltan herramientas para enfrentar el universo de las suposiciones, las elucubraciones y las teorías conspirativas que intentan “explicar” el origen de la pandemia, pero que en realidad manipulan la mente de las personas, respondiendo a diversos intereses económicos, políticos y religiosos.

Quienes se montan muy fácilmente sobre la desinformación son aquellos seres humanos que recurren a un mecanismo de protección llamado “narcisismo protector”. “Cuando suceden este tipo de tragedias donde muere una gran cantidad de gente, hay personas que creen que no les va a tocar a ellos. Se sitúan, psicológicamente, como una posibilidad omnipotente de no ser afectada”, describe Casas.

“Es una reacción psicológica que nos tranquiliza, pero que es falsa y genera riesgos”, agrega. “Y si además les llegan mensajes de que esto es una mentira o una conspiración, se desata la tormenta perfecta”, afirma.

“Sin acceso a las vacunas, la covid no se va a extinguir”

Desde la organización humanitaria lanzaron una campaña – a la que ya se sumaron más de 150 países – para que las empresas farmacéuticas “liberen las patentes”. “Sin acceso a las vacunas, la covid no se va a extinguir”, lanzó el médico colombiano.

“Para que las vacunas funcionen debería inmunizarse, por lo menos, al 70% de la población mundial. Ese porcentaje incluye a África, América Latina, Sudeste Asiático, Palestina. Todos territorios donde no se está aplicando la vacuna porque hay dinero”, alertó.

Frente al “canibalismo” desatado por las grandes potencias para adquirir la mayor cantidad de dosis per cápita, el integrante de MSF recordó que la vacunación nunca es un acto individual. “Es un acto colectivo. Uno puede tener inmunidad, pero la covid sigue y además muta”, graficó. “Lo que ha pasado es muy inhumano. La pandemia es más grave que cualquier otra cosa”, estimó.

Nada es para siempre

Más allá de la oscuridad que provoca la pandemia, el doctor Germán Casas abrazó la esperanza y se mostró optimista. “Es muy importante entender que esto no va a seguir permanentemente. Seguramente cambiaron muchas cosas en nuestras vidas. Pero hasta de las peores tragedias, se sale”, concluyó.