“La peor pandemia para nosotros es la discriminación”

Una niña de la comunidad wichí Esperanza, en la localidad de Rivadavia Banda Sur del norte de Salta, murió con desnutrición y un cuadro grave de neumonía, luego de que la dieran de alta en el hospital. Desde la comunidad denunciaron mala praxis y negligencia, pero los médicos aseguran que "no era un cuadro de gravedad".

 viernes, 29-mayo-2020

Una niña wichi de dos años falleció con un cuadro de desnutrición en la localidad de Rivadavia Banda Sur, en el norte de Salta, una de las regiones más golpeadas por la pobreza y la indigencia.


Una niña de dos años, de la comunidad wichí de Esperanza en el norte de la provincia de Salta, murió con un cuadro de desnutrición y por la complicación de una neumonía que, según denuncian desde la comunidad, fue minimizada y mal atendida en el hospital zonal de Rivadavia Banda Sur. El caso sucedió la semana pasada, pero se conoció luego de que Dalmiro Acosta, un referente de la comunidad, publicara en su cuenta de Facebook la historia y las imágenes del funeral.

“Una vez más una familia de esa comunidad está pasando por momentos muy difíciles”, cuenta Acosta y agrega que la demora en la atención médica desembocó en la muerte de la niña. Según el relato de Acosta y consta en el informe médico, el viernes 15 una ambulancia trasladó a la niña y su madre hasta el hospital, donde el médico de turno le prescribe un antibiótico e ibuprofeno y decide no internarla. La mujer y su hija tienen entonces que buscar alojamiento de un rancho de la misión del lugar donde pudieran recibirlas. Tres días después, la niña empeora y queda internada hasta el miércoles. Poco antes de que le dieran el alta, su cuadro se complica y deciden trasladarla a Orán, pero la niña muere en el viaje.

Desde la Subsecretaría de Medicina Social de Salta, Gabriela Dorigato aseguró que no hubo demoras en la internación y que la nutricionista y los médicos que la atendieron aseguraron que “no presentaba ningún signo de gravedad en su salud, sino más bien síntomas de catarro”, dijo la funcionaria al diario Salta 12. “Llama mucho la atención este desenlace porque no estaba mal”, agregó Dorigato.

Pero para la comunidad, la situación no es nueva y se trata del segundo caso de niñas que mueren por demoras en la atención en el mismo hospital. “La peor pandemia silenciosa para nosotros es la discriminación”, denunció Acosta en su muro y, en declaraciones para el mismo diario, agregó que en el hospital regional “apenas hay dos médicos” que entregan seis o siete turnos diarios para una demanda que llega hasta a 25 personas por día que van desde parajes lejanos para hacerse atender. “A veces llevás al chico y no hay prioridad”, agregó.