La pesadísima herencia

Antes de fin de año, el FMI habrá desembolsado el 90% del préstamo más grande que otorgó en su historia a un solo país. A partir del año que viene habrá que empezar a pagar 46 mil millones de dólares de capital e intereses y, antes de 2023, saldarse el 78% de los 57 mil millones de dólares adeudados.

 lunes, 29-julio-2019

Al final de su mandato, Mauricio Macri le dejará al país una deuda de 57 mil millones de dólares solo con el FMI, además de los bonos a inversores privados que duplican ese monto.


El pronóstico de la economía argentina permanece en estado reservado. Antes de fin de año, el Fondo Monetario Internacional habrá desembolsado el 90% del mayor préstamo que haya otorgado a un solo país en toda su historia. Para 2023, el 78% de esa deuda deberá estar saldada y el año que viene comenzarán las obligaciones por 46 mil millones de dólares, en cuotas que representarán nada menos que el 10% del PBI.

Según un informe de la consultora Ecolatina, entre 2022 y 2023, cada año esos pagos representarán un 5% de todo lo producido por el país, a lo que se le sumarán las cancelaciones de los bonos que vendió la gestión de Mauricio Macri y que duplicarán ese monto.

“Si bien la situación actual cercana al equilibrio primario del Sector Público Nacional reduce las necesidades de contraer nuevos compromisos, tampoco le alcanzará para para generar superávits de semejante magnitud como para afrontar estos compromisos. Por lo tanto, una parte importante de los pasivos deberá ser refinanciada”, dice el estudio.

De esta manera, el gobierno deberá conseguir los dólares necesarios para responder a las deudas y, en caso de no tenerlos “deberá comprarlos en el mercado local, sumando así un factor de presión adicional al tipo de cambio”.

A esta escena, Ecolatina le suma la incógnita sobre cómo se le pagará al FMI. “El errático contexto internacional nos podrá ayudar o dificultar. Ahora bien, suponiendo que esto no es un problema, lo que es probable, y nos permite cancelar los vencimientos extra FMI, todavía restaría ver cómo pagarle al organismo internacional”, concluye.