La posible libertad de Lula sacude a Brasil

El juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Marco Aurelio Mello, dispuso una medida cautelar que impide la posibilidad de arrestar condenados en segunda instancia –como es el caso de Lula- y ordena su liberación en caso de estar detenidos. Ahora, una jueza alineada con Sergio Moro debe ejecutar la medida, pero ya adelantó que no lo hará, al menos por ahora.

 miércoles, 19-diciembre-2018

Al conocer la noticia, los seguidores de Lula se concentraron rápidamente frente a la Policía Federal de Curitiba, donde el expresidente está detenido.


Un sacudón político-judicial causó la decisión del juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Marco Aurelio Mello, en el último día antes de la feria judicial en ese país, de firmar una cautelar que impide tener presos a condenados en segunda instancia y ordena su liberación. Esta orden incluye al expresidente Lula y responde a un pedido del PCdoB (Partido Comunista do Brasil).

La medida dispuesta por el juez indica que los condenados deben permanecer en libertad hasta que agoten todos los recursos en las cortes superiores. Al mismo tiempo, Marco Aurelio somete su propia decisión a un referéndum del Supremo Tribunal en pleno en caso de ser necesaria su ratificación.

La liberación de Lula depende de una decisión de la jueza federal de Curitiba, Carolina Lebbos. Lebbos está alineada con el juez y futuro ministro de Justicia, Sergio Moro, que es quien impulsó el encarcelamiento del expresidente. La jueza ya adelantó que no cumplirá de manera inmediata la orden del juez del STF y pidió una manifestación por parte del Ministerio Público Fiscal.

La procuradora general –titular del MPF- es Raquel Dodge, una ferviente opositora a Lula. Dodge ya convocó a una reunión para pronunciarse, seguramente en contra, sobre la cautelar del juez Mello.

Consultado sobre el tema, el juez Sergio Moro se abstuvo de opinar: “Sin comentarios, no voy a hablar sobre eso”. Según datos del Consejo Nacional de Justicia, hay 169 mil presos que cumplen prisiones preventivas y que no han agotado todos los recursos en la Justicia. Los antipetistas y bolsonaristas están utilizando este argumento para repudiar la cautelar, aunque en el juez Marco Aurelio aclara en el texto que pueden permanecer en prisión los casos “verdaderamente encuadrados” en el Art. 312 del Código Procesal Penal brasileño.

El artículo señala que se podrá decretar prisión preventiva “para garantizar el orden público, por orden económica, por conveniencia de la instrucción o para asegurar la aplicación de la ley penal, cuando hubiera prueba de la existencia del crimen e indicio suficiente de autoría”. Por lo tanto, esa cifra es falsa.