“La prensa es un combate y la verdad una batalla”

Ignacio Ramonet sostuvo que la irrupción de la pandemia puso al mundo “patas para arriba” y expuso la fragilidad de los Estados. Además, para el periodista el coronavirus fortaleció el “imperio de la vigilancia” con el brutal crecimiento de empresas como Google, Amazon, Facebook y Apple. También habló de la imperiosa necesidad de un “periodismo racional” frente a un escenario dominado por las fake news, el regreso del pensamiento mágico y la inseguridad informativa.

 jueves, 31-diciembre-2020

El periodista y sociólogo Ignacio Ramonet consideró que el mundo enfrentó la pandemia sin solidaridad y en desorden.


En un año inédito que estuvo signado por la incertidumbre, la crisis y el miedo producto de la llegada de la pandemia, la mirada de los intelectuales muchas veces nos acerca a un análisis más profundo que nos permite orientarnos en medio del caos. Durante una entrevista con Télam, el periodista Ignacio Ramonet reflexionó sobre la fragilidad del mundo que, según señaló, quedó “patas para arriba” a causa de la irrupción del coronavirus.

“Sólo la guerra violenta, abierta y frontal se parece a lo que estamos viviendo”, comparó el ex director de Le Monde Diplomatique. En ese sentido, el sociólogo consideró que el ser humano venía transitando un momento de “orgullo desmesurado” respecto de sus capacidades tecnológicas y la pandemia dejó expuesta la fragilidad de la humanidad y su dependencia de la naturaleza. Además, subrayó que ni Estados Unidos, ni los gobiernos de la Unión Europea pudieron responder de manera efectiva y recurrieron al “sálvese quien pueda”. Con excepción de Cuba, para el escritor la mayoría de los países enfrentaron la pandemia “en desorden y sin solidaridad”.

Otra de las aristas que abordó el prestigioso periodista español en el diálogo con Bernarda Llorente fue el “imperio de la vigilancia”. Mientras el planeta se sumergía en una crisis de producción y consumo, compañías como Google, Amazon, Facebook y Apple tuvieron un brutal crecimiento y aumentaron sus ganancias de manera extraordinaria. “Dominan el mundo de la comunicación y tienen toda la información sobre nosotros. Hoy el mundo de Orwell de 1984 es posible”, reflexionó.

En este futuro distópico que se avecina, remarcó la imperiosa necesidad de un periodismo racional, austero y comprometido “que está dispuesto a denunciar la manipulación y expresar lo más objetivamente posible la verdad”. Las fake news, el regreso del pensamiento mágico y la inseguridad informativa que promueven las redes sociales y las grandes corporaciones económicas tienen que ser puestas en jaque por la profesión más hermosa del mundo. “Hay una voluntad periodística de hacer lo que se llama el fact check, chequear los hechos. Han aparecido muchos sitios dedicados a esto exclusivamente”, comentó. “La prensa es un combate y la verdad es una batalla”, detalló.

“Hay que volver a las fuentes, evaluar su credibilidad, cómo se verifica, cómo se recorta la información”, recomendó. “Debería enseñarse en las escuelas los principios básicos del periodismo, como una materia fundamental para usar las redes sociales”, agregó. De esta manera, alertó sobre la instalación de que hay “verdades alternativas” o que “cada uno tiene su propia verdad”; como también acerca de cómo las redes sociales fomentan la reacción emotiva y sentimental frente a la información. “Se ha estudiado que las informaciones que más compartimos son las que más compartimos emocionalmente. Entonces eso hoy ya casi es una ciencia: la verdad emotiva, la verdad emocional”, finalizó.