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“La promesa democrática no se ha cumplido”

El sociólogo Atilio Borón analizó las razones del crecimiento de las opciones de ultraderecha en distintas partes del mundo. Dijo que “Bolsonaro va a poner a Brasil de remate”. Aunque consideró que la segunda vuelta “es casi una misión imposible”, aseguró que “hay que ir a pelearla”.

 Martes, 9-octubre-2018

Borón adelantó que irá a Brasil para "dar una mano en lo que pueda" en la campaña de Haddad de cara a la segunda vuelta.


A medida que pasan las horas, la mirada se va aclarando un poco tras el sacudón que significó el rotundo triunfo de Bolsonaro y se pueden hacer análisis más lúcidos. Atilio Borón inscribió lo sucedido en una tendencia mundial y dijo que “si las democracias estuvieran funcionando correctamente, esta clase de liderazgos no tendrían chance de contar con el apoyo popular” y que “si gana Viktor Orbán en Hungría, Donald Trump en Estados Unidos y Matteo Salvini en Italia, es porque la promesa democrática no se ha cumplido”.

Este es un punto que aparece cada vez más en el pensamiento de politólogos del campo progresista: el sistema democrático debe mejorar.

“Cuando uno mira las expectativas que la población tenía tanto en Brasil como en Argentina sobre una democracia capaz de garantizar una mejoría en las condiciones de vida, vemos que no se está logrando y que hay sectores que quedan postergados”, señaló Borón. Eso, sumado a que “la gente observa los enormes niveles de corrupción y arbitrariedad y empieza a buscar otras opciones”. Ahí es donde se abre la puerta para que entren a jugar con chances reales en el sistema democrático monstruos como Jair Bolsonaro. “Aparecen como salvadores de un país en peligro”, graficó el politólogo argentino.



Borón mostró el contraste entre que “se ha hecho carne la idea de que el PT organizó una corrupción a gran escala en Brasil, lo cual es absolutaente falso” y el hecho de que “no hay un aparato propagandístico que diga que Bolsonaro es un torturador, un racista, un misógino, un homófobo”. De allí que se pregunte por qué motivo “si Lula sacó a 50 millones de la pobreza, cuando organiza un acto en Río de Janeiro van sólo 15 mil”.

El propio Borón responde: “Lula cayó en la trampa de creer que cuando se llega a la casa de gobierno se conquista el poder. El poder se conquista organizando a tu propia fuerza”. Algo de eso había adelantado Frei Betto –teólogo brasileño de gran prestigio y exfuncionario de Lula- quien, según recordó Borón, dijo que “no basta con darle a las familias arroz y feijao, ya que si no se les da educación política, todo termina mal”.

Brasil, al mejor postor

A la hora de imaginar un posible gobierno del excapitán fascista, el analista advirtió: “Bolsonaro va a poner a Brasil de remate: va a acabar con las compañías estatales, con los servicios sociales, con las políticas de igualdad de género. Mientras tanto, le va a entregar a Estados Unidos la base que venía reclamando en Alcântara”.

La segunda vuelta aparece casi como una cosa juzgada, pero Borón adelantó que irá a Brasil a a sumarse a la campaña para ayudar en lo que pueda: “Tal vez pueda haber un milagro político, pero sería una cosa sin precedentes. Como decía Gramsci, está el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad. Hay que ir a pelearla”.