La promesa se cayó en un pozo ciego

Si bien hoy el gobernador Juan Schiaretti anunció “la mayor obra de cloacas” del interior del país en nuestra ciudad, les vecines de Villa El Libertador vienen reclamando desde hace cuatro años el cumplimiento de lo que fue una promesa de campaña. Al peligro que implica el hundimiento de los pozos ciegos y la saturación de las cámaras sépticas, se le suma el suplicio para conseguir que el camión del municipio cumpla con el desagote de manera gratuita.

 lunes, 1-febrero-2021

El hundimiento de los pozos ciegos, la saturación de las cámaras sépticas y el desborde de aguas servidas en las calles son algunos de los problemas que sufren les vecines de Villa El Libertador al no tener respuesta ante su reclamo por las obras cloacales.


Con 180 mil habitantes, Villa El Libertador es uno de los barrios más populares y populosos de nuestra ciudad. Sin embargo, es también uno de los más olvidados. Desde hace cuatro años, reclaman por el comienzo y la culminación de las obras cloacales que prometieron tanto desde el gobierno provincial como el municipal durante la campaña electoral.

“Vinieron aproximadamente unas ocho veces al barrio a inaugurar pedazos de caños”, explica Claudia Casas, vecina e integrante de la organización Unidhos Casa del Pueblo. Con la llegada de la pandemia, las obras se “pararon”. “Hicieron todo a las apuradas porque querían ganar las elecciones. En ese lapso, se hundieron tres calles porque el trabajo estuvo mal hecho”, detalla en diálogo con Al Revés. Cansades y con cierto hartazgo, les vecines piden que los funcionarios, el intendente y/o el gobernador vayan al barrio para ver cómo vive la gente. “Nosotros no vamos a ir a ninguna reunión, ya lo hicimos durante 4 años”, remarca la trabajadora del Hospital Príncipe de Asturias.

El hundimiento de los pozos ciegos y la saturación de las cámaras sépticas no sólo representan una amenaza para la salud de las personas, sino que también supone un riesgo para la vida de les habitantes del sector. Si bien hay veces que el agua de la napa – que en algunas zonas del barrio se encuentra a pocos metros de profundidad – provoca que se llene el pozo y el líquido salga a la superficie, en otras ocasiones el pozo no da señales de saturación. “Vos salís a tender la ropa y sino tenes claro dónde está tu pozo ciego, te caes o te chupa”, ejemplifica la vecina. “Hay veces que ya no se puede hacer ni cámara séptica ni pozo. Cuando ya no hay pozos ni cámaras, todo lo de tu casa sale a la calle”, relata.

El camión de la Muni

Ante una obra que ni comenzó ni culminó, les vecines presentaron un recurso de amparo durante la gestión municipal de Ramón Mestre y lograron que un juez estableciera que “hasta que lleguen las obras” es el Estado quien debe encargarse de la limpieza de los pozos negros. Sin embargo, denunciaron que desde el Palacio 6 de Julio les piden que completen una declaración jurada para evaluar si pueden ser beneficiarios del servicio gratuito de desagote. En caso contrario, les vecines tienen que recurrir a un camión privado que les cobra entre 3 y 4 mil pesos. “Los pozos que vos desagotaste ayer, en 15 días están llenos de nuevo. Estamos en emergencia y es una obligación de ellos venir”, consideró Claudia Casas.

Por su parte, Esther Ledesma tiene 66 años y hace 36 años que vive en el barrio. El pozo negro de su vivienda no funciona desde hace cinco años y tiene que desagotar dos veces por semana la cámara séptica. “Es tristísimo. Por todo esto, más la humedad y las grietas de mi vivienda me enfermé: sufro de vértigos y estoy tomando medicación para poder dormir”, cuenta a Al Revés. “Pido por mis vecines y mi barrio. Estamos viviendo mal. Ya basta de charlas”, finalizó.

Hoy a partir de las 18 horas les vecines realizan un reclamo cerca del CPC de Villa El Libertador exigiendo “cloacas ya” para el barrio.