“La religión es una de las claves para entender las elecciones de Brasil”

Según Eduardo Crespo, economista y politólogo radicado en Brasil, Bolsonaro es el emergente de un país sumido en la violencia, con descomposición estatal, crisis de los grupos tradicionales de la derecha y un fuerte antipetismo. El impacto económico en la Argentina, supeditado a las decisiones del banquero Guedes.

 lunes, 29-octubre-2018

Bolsonaro está haciendo lo que dijo que haría: achicar el Estado.


“La religión es una de las claves para entender la transformación de Brasil en los últimos años y particularmente estas elecciones”, señaló el economista y politólogo Eduardo Crespo, docente argentino de la Universidad Federal de Brasil radicado desde hace varios años en el vecino país. Y ese crecimiento del factor religioso está ligado -dijo- al retiro y descomposición del Estado.

Crespo analizó para el programa “Nada del Otro Mundo” el proceso que convirtió en nuevo presidente del Brasil al ex militar neofascista Jair Bolsonaro, que hizo su primera aparición post ballotage acompañado por un pastor evangélico, con quien le agradeció a Dios por el triunfo.

“Bolsonaro logró aglutinar todo el voto antiPT, pero también refleja la crisis de los partidos y grupos tradicionales de la centraderecha, que quedaron muy golpeados con el gobierno de Temer y los episodios decorrución”, indicó el también periodista. El resultado, que dejó al candidato del Lula, Fernando Haddad, diez puntos por debajo de Bolsonaro, demuestra “un antipetismo muy grande en la sociedad brasileña y una oposición muy grande a la posiblidad de un nuevo gobierno del PT”.

¿Pero, por qué esta posición anti PT se transformó en algo tan radical, tan extremo y tan peligros? Según Crespo, el triunfo de Bolsonaro no se pue de entender sin “comprender la crisis que vive Brasil a todo nivel, económica, politíca, social” y los niveles superlativos de violencia que vive la población. “Es un país sumido en una violencia muy profunda en los últimos años, y Bolsonaro un poco es el emergente de esto, con fuerte composición de descomposición estatal -lo que algunos autores llaman el estadofacidio- y muchos territorios donde el Estado ya casi no tiene jurisdicción”. “Entiendo que Bolsonaro es un poco el emergente de esto y muchos de los dirigentes que han llegado a puestos claves, concejales o diputados nacionales, un poco representanesta tendencia: fuerzas parapoliciales, la iglesia evangelica”, destacó. “En Brasil hay un crecimiento muy grande de las iglesias evangélicas, de alguna forma en sustitución del Estado. La gente más desguarnecida ha ido aglutinándose en estas iglesias”, señaló.

Como parte del fenómeno, el docente universitario recordó que un porcentaje grande de brasileños vive en condiciones muy precarias, en favelas que “en las ciudades grandes son espacios de violencia, copadas por bandas del crimen organizado, de narcotráfico y parapoliciales”. “La violencia es un factor importante para entender este giro politico que da Brasil. En ciudades como Río de Janeiro, Bolsonaro ganó en varias favelas, lo que habla de reclamo de quienes viven allí por seguridad, y tambien una fuerte presencia de iglesias evangélicas con discursos estrambóticos anti PT, desde considerar al PT, a Haddad y a Lula como representantes de Satanas, o afirmar que el PT es el comunismo, como una versión del ateísmo”, opinó.

Efectos en la Argentina

En el plano ecomómico, según el economista, el impacto en la Argentina dependerá de la performance productiva de Brasil, “si va a retomar la senda del crecimiento, si va a seguir en el estancamiento donde se encuentra o peor, si se va a profundizar la recesión”, indicó. “A juzgar por lo que se planteó en campaña, parece que se va a tratar de un gobierno de ajuste. Paulo Guedes, el banquero que será futuro ministro de Economía de Brasil, ya dijo que 2019 tiene que reducir el déficit fiscal a cero, como en la Argentina de Mauricio Macri con un ajuste de 300 mil millones. “Puede ser que sea una retórica, pero si se concreta, va a llevar a la economía a un ajuste brutal que probablemente se lleve a la recesion, recordemos que ahora la economía está estancada, y esto va a perjudicar a la Argentina”, analizó Crespo. “En relación a la integración regional, las perspectivas son muy oscuras, ya dijeron que el Mercosur no es una prioridad. Cuando Bolsonaro habla de Argentina, dice que quiere llegar a buenos términos con Argentina, pero claramente ni Argentina ni el Mercosur van a ser prioridades”, afirmó.

“Pero creo que toda la experiencia Bolsonaro pasará por si Brasil se recupera y crece o si entra etapa de recesión y ajuste fiscal, y en este caso, creo que se van a ver claros signos de descomposición del aparato estatal con gravísimas conscuencias”, manifestó.