“La situación está fuera de control”

Además de la demora que registra la fabricación de la vacuna de Astrazeneca en el marco del acuerdo entre Argentina y México, Walter Goobar expresó su preocupación por el sincericidio del empresario argentino Hugo Sigman quien admitió el desvío de 12,8 millones de vacunas a una planta de los Estados Unidos. “Nosotros no podemos dejar que siga saliendo el material”, opinó.

 Martes, 23-marzo-2021

El analista internacional habló sobre las demoras en México para la fabricación de las vacunas de Astrazeneca destinadas a América Latina.


La carrera por la fabricación, distribución y adquisición de las vacunas tiene carácter mundial. Frente a la proximidad de la segunda ola en Latinoamérica – y una tercera en Europa – la escasez de las vacunas atormenta a todos los países.

Según el acuerdo que firmaron los gobiernos de Argentina y México para la elaboración y reparto de la vacuna de Astrazeneca en la región, las primeras dosis debían llegar ahora en marzo. A pesar de que la empresa Garín – propiedad de Hugo Sigman- ya envió el material equivalente a 24 millones de vacunas, los problemas de instalaciones en México y las complicaciones en la entrega de insumos por parte de Estados Unidos aguaron los planes.

“El día que el laboratorio mexicano logre sacar la primera partida, va a haber que esperar un mes. Siendo muy optimistas, la vacuna llegaría recién en mayo”, estimó Walter Goobar en diálogo con Nada del Otro Mundo. Sin embargo, la máxima preocupación del analista internacional reside en el sincericidio que cometió el empresario argentino Hugo Sigman quien, en una nota al diario El País, confesó que 12,8 millones de vacunas fueron desviadas a los EEUU a la planta que tiene en Ohio la filial de Astrazeneca.

“Esto es absolutamente demencial porque, si EEUU no te deja sacar frasquitos, menos te va a dejar sacar vacunas”, sostuvo el periodista. Además, recordó que la vacuna de Astrazeneca todavía no está aprobada en el país norteamericano. “La situación está fuera de control”, aseguró. “Habría que suspender la salida del antígeno de la Argentina porque acá hay laboratorios estatales – como el de Hemoderivados de Córdoba o el de La Plata- en donde probablemente se pueda fabricar la vacuna”, concluyó.