La sombra negra de las Leliqs

Pasaron a ser el bono estrella del Banco Central en octubre del año pasado, cuando las Lebacs cayeron como un castillo de naipes. En diez meses, los bancos se llevaron 430.000 millones de pesos en intereses y el stock de Leliqs ya acumula 1,3 billones de pesos. ¿Cómo se explican la herramienta monetaria que solo pueden comprar los bancos y que paga el pueblo argentino?

 lunes, 5-agosto-2019

Guido Sandleris: el padre de las Leliqs. El presidente del BCRA impuso los bonos que benefician a los bancos.


Las Letras de Liquidez (Leliq) fueron creadas en enero del año pasado, pero fueron un instrumento menor hasta que, en octubre, Guido Sandleris las puso como la estrella rectora de la política monetaria del Banco Central. Son títulos a corto plazo que solo pueden adquirir los bancos y que les aseguran a esas entidades una suculenta tasa de interés, que hoy ronda el 60 %.

“Es como si fuera una batalla que se está librando en otra galaxia, que es el sistema financiero. Vencen cada siete días, se acreditan intereses que se vuelven a cambiar por Leliqs y así se retroalimenta el circulo vicioso que hace que se arme una bola cada vez más grande”, explicó la economista cordobesa Gisela Veritier. Un informe de la Universidad de Avellaneda mostró que la deuda en estas letras creció un 174 % en solo un año. Según datos del Banco Central, el stock de Leliqs al 30 de julio era de 1.288.966 millones de pesos. Es decir: casi 1,3 millones de millones (o sea, 1,3 billones).

Las Leliqs entraron de lleno en la campaña ya que el principal precandidato opositor, Alberto Fernández, las viene utilizando de medida para ejemplificar lo que podría hacerse con lo que se paga de intereses a los bancos. Y el oficialismo –más sus brazos mediáticos- le saltaron al cuello. Veritier recordó que los 430 mil millones de pesos que cobraron los bancos de intereses en menos de diez meses equivale a dos veces el presupuesto 2019 de la provincia de Córdoba, incluyendo gastos corrientes, obra pública y todos los rubros. Mientras los bancos ganan 3.000 millones diarios de intereses, el Banco Central paga en un mes el equivalente a 20 millones de AUH o 4 millones y medio de jubilaciones mínimas.

Para Veritier, una de las cosas centrales es que “se rompió el sistema tradicional de funcionamiento de los bancos”. ¿De qué se trata esto? “Obtenían depósitos de la gente y esa plata la prestaban a pymes u otras empresas del sector productivo. Hacían su ganancia financiera a través de una tasa de interés. Eso se rompió”, indicó. Ahora, el sector productivo ve inalcanzable el acceso al crédito por las altas tasas y los bancos ven mucho más tentador meter todo en la bicicleta financiera.

El escenario actual

“El Gobierno cayó en una vulnerabilidad en la que si no paga estas altas tasas de interés se le dispara el dólar. Y a su vez necesita absorber estos intereses para que no se dispare la inflación porque así lo firmó con el FMI”, expresó la economista, a lo que añadió que “liberaron totalmente el mercado financiero, y ante el primer aleteo de mariposa los capitales especulativos salen corriendo del país”, lo que vuelve a generar la necesidad de elevar la tasa de interés.

La situación todavía parece lejana pero el sistema de las Leliqs exhibe sus fragilidades y hay gente que ya mira de reojo a los bancos. “La gran dificultad de esto es que quienes tengan depósitos bancarios continúen creyendo en los bancos. Si de repente los depositantes dicen que el sistema bancario está muy vulnerable con la cantidad de títulos que se han tomado, empiezan a retirar sus depósitos y se llegue a una situación como la del 2001”, dijo Veritier, aunque aclaró que esa posibilidad concreta todavía es lejana.