“La unidad de la CTA con la CGT no se puede parar”

El titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, negó que el proceso reunificador se pueda obstruir por la postura del sector más conservador de la CGT, al que le envió un mensaje: “No hay que ser mezquinos”. Dijo que sería “lo ideal” que se haya completado antes de la elección de la próxima conducción cegetista.

 Miércoles, 9-octubre-2019

Hugo Yasky dijo que hay un sector de la CGT que plantea disidencias a la unidad y pidió "no ser mezquinos".


El tema de la reunificación de la CGT irrumpió en la agenda en medio del vendaval electoral y con la unidad del peronismo en el Frente de Todos como trasfondo. Sin embargo, en las últimas horas algunas voces de la conducción de la central obrera relativizaron, como mínimo, la velocidad del proceso. Por ejemplo, Héctor Daer dijo que “será un camino largo”. Sobre esto, Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, aseguró que “la unidad de la CTA con la CGT es algo que no se puede parar y es algo positivo que nos va a fortalecer a todos”.

El dirigente afirmó que la intención de unidad “surge de un mandato que nos encontramos en la calle en estos años”, mientras la crisis macrista se convertía en la tormenta perfecta para el sector trabajador. “Cuando había que echar a alguien no había distingos: no preguntaban si era de la CTA o de la CGT. Por eso los trabajadores empezaron a plantear por qué no estamos todos juntos”, contó el también diputado en conversación con Nada del Otro Mundo.

Para Yasky, el sector que acompaña el proceso reunificador es mayoritario e incluye a gran parte de la CGT, el Frente Sindical para el Modelo Nacional (Moyano, Palazzo y cía.) y la Corriente Sindical Federal, y que “hay un sector minoritario, que es el que estuvo más cercano al macrismo, que tiene recelo y piensa que puede perder influencia”. En ese sentido, recordó que la CTA puede aportar 500 mil afiliados y que, por supuesto, eso tiene un peso numérico dentro de cualquier central obrera.

“Así como cuando hay una fractura hay tensiones que empujan a un resultado negativo, en la unidad hay tensiones que empujan a un resultado positivo. No hay que enceguecerse o ser mezquinos, ni trabar la puerta solo porque va a haber tensiones. Va a haber reacomodamientos, pero vamos a salir todos más fortalecidos”, afirmó el dirigente.

La CGT que se viene

Para Yasky, “lo ideal sería llegar al momento en el que se elija la próxima conducción de la CGT, en el congreso de agosto del año próximo, con toda la CTA dentro” para poder participar de ese proceso. La intención parece no ir en línea con el “camino largo” que plantea Daer. “No queremos una CGT que se mire el ombligo, queremos ser parte de una CGT abierta a la sociedad y a eso vamos a apuntar”, completó Yasky.