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La usura no tiene alma

El FMI quiere que el gobierno suba el IVA a productos esenciales porque entiende que será la única manera de poder cobrar los multimillonarios préstamos ante la caída de la recaudación. La iniciativa generó malestar entre los legisladores radicales que integran la Alianza, porque una mayor carga impositiva impactará negativamente en el consumo.

 Jueves, 11-abril-2019


El Fondo quiere que el gobierno recaude 260 mil millones de pesos más y la propuesta de sus técnicos es que el Congreso apruebe una ley para aumentar el IVA del 10,5% al 14% en alimentos como carne, harina, panificados, frutas, verduras, granos y legumbres. También propone gravar con el 1 al 3% el agua y la leche, que se encuentran exentos del impuesto general al consumo doméstico.

Desde el FMI aclararon que el pedido de cambios impositivos solo se haría efectivo si la AFIP no logra reducir la evasión en el IVA y auditar al 20% de los monotributistas. Aunque la propuesta fue transmitida de manera informal a los legisladores de Cambiemos, desde la UCR salieron a cuestionarla porque entienden que podría agravar aún mas la caída del consumo.

La preocupación del organismo que funciona de pulmotor del gobierno es simple: garantizar que Argentina pague los compromisos asumidos, ya que ven que el gobierno tendrá cada vez más dificultades para pagar los 57 mil millones de dólares que le prestó a Macri.

Los enviados del FMI en la Argentina, el italiano Roberto Cardarelli y el jamaiquino Trevor Alleyne, coinciden con el número dos del organismo, David Lipton, quien cree que Argentina debe dejar flotar su moneda libremente, hacer un ajuste fiscal mucho más fuerte y reformar todo su sistema impositivo, al cual ve como poco transparente y armado para la evasión.

De impulsarse, la propuesta no tiene el visto bueno ni de los legisladores radicales, ni del Frente para la Victoria, el PJ Federal y el Frente Renovador. También preocupa a la oposición la idea del Fondo de eliminar el monotributo, lo que empujaría a la informalidad –que ya es altísima en Argentina-, a más de 6 millones de personas. Según los últimos datos del Indec, en el tercer trimestre del año pasado esa cifra alcanzó a 4.850.000 trabajadores.