“La vacuna no va a estar antes de fin de año”

A pocos días del final de la cuarta fase de la cuarentena, Pablo Bonvehí, uno de los infectólogos que asesora a Alberto Fernández en el diseño del plan de contención de la pandemia en la Argentina, asegura que la posibilidad de una vacuna todavía aparece muy lejana.

 lunes, 18-mayo-2020

El doctor Pablo Bonvehi es médico infectólogo y forma parte del equipo de asesores del presidente Alberto Fernández.


Mientras la cuarentena segmentada se mantiene como lo único cierto en el escenario de la prevención de los contagios en el país, la posibilidad de una mayor flexibilización del aislamiento aparece como poco probable en el caso de los centros urbanos más comprometidos, como el caso de la Ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana de Buenos Aires. Sobre esta cuestión, el médico infectólogo Pablo Bonvehí, uno de los especialistas que participa en el grupo de asesores del presidente Alberto Fernández, aseguró en una entrevista con Nada del Otro Mundo que las condiciones de haciamiento siguen siendo el principal obstáculo para evitar contagios.

“Hay que trabajar de manera diferenciada”, señala Bonvehí y menciona el caso del AMBA o de provincias como Chaco, Córdoba y Río Negro, donde el ritmo de contagios sigue siendo alto. “En Capital y Gran Buenos Aires, el foco está puesto en áreas donde hay gran densidad de población y la enfermedad se transmite más fácilmente como los asentamientos de emergencia, geriátricos, centros de salud. Son lugares donde la transmisión es mucho más rápida y hay que hacer una rápida identificación de los casos y los contactos para evitar que se siga diseminando. Al mismo tiempo, la población que se está movilizando más que antes, mantener y extremar las medidas de seguridad que ya conocemos. Es un momento crítica en el AMBA y otros lugares del país”, apunta.

El infect+ólogo agrega que este escenario “era una de las cosas se suponía que podía ocurrir durante el mes de mayo y junio” y anticipó que va a haber un aumento de los casos en estos espacios de mayor densidad poblacional. “Ahí hay que actuar más enérgicamente con recursos humanos y tecnología que nos permitan identificar rápido a los casos y los contactos, porque hay que aislar rápidamente a los contactos que son asintomáticos y aislarlos. El problema en esos lugares es el aislamiento de los contactos porque no hay forma, por la densidad de la población y la situación de alojamiento de las personas. Por eso hay que recurrir a infraestructura del estado para que la gente se aísle”.

El avance en el equipamiento tecnológico y la capacitación de recuros humanos en el tratamiento de las infecciones de Covid-19 fueron el terreno ganado durante el tiempo de las primeras fases de la cuarentena implentada en Argentina, lo que permitió que el aumento de casos no colapsara el sistema de salud, como está sucediendo en Chile, Perú y Ecuador. “Ahora estamos preparados en cuanto al número de camas de terapia intensiva para un aumento en la cantidad de pacientes. En este sentido la cuarentena nos dio tiempo para prepararnos para esta situación, que tal vez ocurra y quizá no necesite de todo el sistema de salud, pero hay que estar preparados”, dijo Bonvehí. “Es muy probable que siga esta diferenciación de medidas de acuerdo a la situación del país, hay dos provincias como Catamarca y Formosa que no tuvieron ningún caso cero, y otras que hace varios días que no tienen, entonces seguramente en la siguiente etapa siga esta diferenciación y en áreas como el AMBA se mantenga o quizá algunas medidas se puedan retrotraer”, agregó.

Sobre la posibilidad de una vacuna, el infectólogo aseguró que por ahora sigue siendo una alternativa a largo plazo. “Se está trabajando mucho en desarrollo de vacunas”, dijo, y aseguró que el Ministerio de Salud está conformando una comisión especial para estudiar y desarrollar vacunas contra el Covid-19. “El ser humano no tiene ninguna vacuna contra el coronavirus. Hay para animales, pero no para el humano. Hay que evaluar diferentes aspectos, la seguridad es la principal, después conocer cuál la parte del virus que genera defensas en las personas, si las defensas son duraderas, si alcanza con una dosis o necesita más dosis o refuerzos, son aspectos que tardan varios años normalmente. En esto se está trabajando aceleradamente, igualmente no creo que antes de fin de año tengamos una vacuna, porque si se logra identificar un antígeno, después hay que producirla a escala global para que el mundo la tenga disponible. Creo que se va a lograr la vacuna, pero no en corto plazo”.