La volatilidad hacer temblar las góndolas

Víctor Palpacelli, de la Cámara de Supermercados, admitió que hay preocupación en el sector y que hay empresas que frenaron la comercialización y otras que mandaron nuevas listas de precios. Los panaderos tienen dificultades para conseguir harina y anticipan un aumento mínimo de 20 %. La economía cruje ante la irresponsabilidad del Gobierno.

 Miércoles, 14-agosto-2019

Víctor Palpacelli sostuvo que los supermercadistas están "profundamente preocupados".


En medio de los resultados electorales y los vaivenes de humor y sueño del presidente Mauricio Macri, que pasó en una semana del eufórico “no se inunda más” al enojo del lunes y luego al pedido de disculpas de hoy, hay una economía que tambalea ante la volatilidad cambiaria (hoy el dólar arrancó nuevamente en alza). “Nuestro sector está profundamente preocupado. Por los antecedentes, sabemos que en estas situaciones todo termina afectando a los precios”, indicó Víctor Palpacelli, de la Cámara de Supermercados de Córdoba.

El representante del sector aseguró que hay empresas que están entregando sus productos normalmente, otras que paralizaron la comercialización –“algunas de ellas, empresas grandes”, aclaró- y un tercer grupo que ya envió sus productos con nuevas listas de precios. “Queremos mantener una actitud sumamente prudente. Estamos haciendo lo posible por trasladar lo menos que se pueda, o desdoblar aumentos. Los que no tienen stock se ven obligados a trasladar precios”, comentó Palpacelli.

Incluso aquellos que tienen stock se ven ante la dicotomía de aumentar y cubrirse o aguantar y arriesgarse: “Exponer el stock que se tenga va en contra de lo que dice el manual. Pero algunas cadenas van a hacer el esfuerzo para no perder ventas. Cada vez que modificamos un precio en la góndola restamos unidades a la venta. El consumidor tiene limitado el poder adquisitivo y no puede hacer magia”.

“Esto que se ha precipitado el lunes rompe todos los esquemas”, expresó Palpacelli.

Por su parte, los panaderos de todo el país manifestaron en las últimas horas que los molinos dejaron de entregar harina. Lázaro Alonso, dueño de una panificadora, indicó que, si se consigue, es a precio abierto. Es decir, compran el insumo básico sin saber a cuánto lo terminarán pagando. El viernes, la bolsa de harina rondaba los 900 pesos. Hoy, los molinos les adelantan a los panaderos que el precio subirá a cerca de 1.200. Un aumento que estará entre el 25 % y el 30 %.

El traslado a precios en el pan y los productos del sector será directo, ya que las margarinas y grasas también se están comprando a precio abierto. “Nosotros además ya veníamos atrasados. A mí me llegó un 15 % más de luz en el período de julio. Calculo que vamos a andar cerca de un 20 % o 25 % de aumento”, indicó Alonso.