Las obras fantasma de Michetti

La ex vicepresidenta pagó más de 180 millones de pesos para obras en el Senado de la Nación que nunca se ejecutaron y en una licitación donde sólo se presentó una empresa, a la que le asignaron tres contrataciones sin competencia.

 viernes, 6-marzo-2020

Gabriela Michetti fue denunciada defraudación contra la administración pública y negociaciones incompatibles con la empresa Dinale S.A., a la que le pagó más de 180 millones de pesos por obras en el edificio del Senado, que nunca se realizaron.


La ex vicepresidenta Gabriela Michetti deberá explicar ante la justicia a dónde fueron los más de 180 millones de pesos que pagó a la empresa Dinale S.A. por obras en el edificio del Senado de la Nación que nunca se realizaron.

La ex titular del Senado fue denunciada penalmente por Graciana Peñafort por defraudación contra la administración pública y negociaciones incompatibles con la empresa Dinale S.A., a la cual le otorgó tres contratos en licitaciones donde no hubo competencia y por montos que no pudieron ser justificados.

Las obras de readecuación y puesta en valor de terrazas, patios, contrafrente y circulación en el edificio anexo Alfredo Palacios del HSN, eran por un monto total de $249.600.000 y tenían un plazo de ejecución de nueve meses desde el Acta de Inicio de obra, con fecha del 20 de mayo de 2019, y con vencimiento el pasado 20 de febrero de 2020. En la denuncia presentada por Peñafort se explica que hubo una “concentración irregular en manos de una empresa que no se encontraba inscripta dentro del registro de proveedores del Honorable Senado de la Nación” y que “amén de las diversas irregularidades correspondientes a los trámites licitatorios, las tres obras de magnitud correspondientes a los inmuebles del Honorable Senado de la Nación fueron adjudicadas a la misma empresa, DINALE SA”.

La directora de Asuntos Legales del Senado señala en el texto “lo que pudiera resultar una concentración irregular en manos de una empresa que siquiera se encontraba inscripta dentro del registro de proveedores del H. Senado de la Nación – y que, como será puntualizado, no siempre habría formulado la mejor oferta en el marco de las distintas licitaciones” y subraya que “los precios determinados por la Administración para la apertura a licitación de las obras en cuestión no encuentran justificación fehaciente” y que “se han verificado otorgamientos excepcionales de anticipos de obra por fuera de la normativa, sin motivación alguna”.

Michetti deberá explicar el destino de los anticipos otorgados, que, según la denuncia, “no sólo no se encuentran habilitados normativamente, sino que una vez otorgados, no fueron descontados conforme los avances de obra certificados ante la administración, la que continuó efectivizando pagos por sobre los adelantos irregulares otorgados de manera excepcional e injustificada”.

Peñafort agrega que los certificados de obra aprobados “refieren a trabajos preliminares -no acreditados-, y en ninguno se ve reflejado el inicio de obra propiamente dicha a pesar de los pagos realizados”.