“Las respuestas de la Justicia son un desprecio a la vida de las mujeres”

Mariana Carbajal reveló que la primera denuncia formal por violencia machista es realizada, generalmente, luego de unos 5 años de maltrato. La periodista especializada en género habló de la necesidad de un mayor compromiso por parte municipios y juzgados provinciales para actuar de manera eficaz cuando corre peligro la vida de las víctimas.

 martes, 9-marzo-2021

La periodista Mariana Carbajal analizó los problemas estructurales que atraviesan a las mujeres y disidencias en el marco del 8M.


En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora las demandas continúan siendo muchas. Los más de 50 femicidios perpetrados en los dos primeros meses del año ubican a la violencia de género como el principal reclamo al grito de ¡paren de matarnos! Pero no es el único: las desigualdades en el mundo laboral; el efectivo cumplimiento de la Ley IVE; el cupo laboral trans; las redes de trata de personas; la persecución y represión a las trabajadoras sexuales; y, fundamentalmente, un Poder Judicial asquerosamente patriarcal.

“Obscenamente, hemos visto cómo hay jueces que tienen que intervenir y que no toman las medidas necesarias aun habiendo diagnósticos de alto riesgo frente a una sucesión de denuncias”, detalló Mariana Carbajal. “Las respuestas de la Justicia son ineficaces y son de un total desprecio a la vida de las jóvenes y mujeres”, sostuvo durante una entrevista a Nada del Otro Mundo. En base a datos de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación, reveló que las víctimas logran realizar la primera denuncia formal luego de haber sufrido, en promedio, 5 años y medio de maltrato.

Frente a un problema estructural y complejo, la periodista especializada en género habló de la necesidad de un compromiso urgente por parte de las provincias. “Los juzgados en cada territorio y los municipios son los que tienen que articular las respuestas eficaces y oportunas para las mujeres”, señaló.

Por otro lado, remarcó que se utilizan “menos del 50% de las tobilleras” que están disponibles en Nación. “En Jujuy no se estaba usando ni una. ¿No había ninguna mujer en Jujuy atravesando una situación crítica que demandara el uso de estos dispositivos para controlar que el agresor no violara la perimetral?”, cuestionó. En ese sentido, lamentó que el “alerta” siempre se traslade a la víctima. “Una mujer aterrada tiene que apretar el botón antipánico que a veces no tiene señal o, cuando la tiene, ya está en frente del maltratador”, precisó.

Autonomía económica para no morir asesinada

A pesar de que las desigualdades entre los géneros son históricas, se materializan de forma brutal en el mundo laboral. La pandemia golpeó y maltrató a las mujeres que se vieron mucho más precarizadas. “El desempleo es 5,8% mayor entre las jóvenes de 14 a 29 años con respecto a los varones de la misma franja etaria durante el segundo semestre del 2020”, puntualizó la autora de “Yo te creo hermana”.

A su vez, se multiplicó el trabajo no remunerado como resultado de las condiciones de aislamiento. “Trabajamos menos horas pagas porque nos hacemos cargo del trabajo no remunerado y eso redunda en cuánto dinero tenemos en el bolsillo y cómo nos vamos a jubilar”, ejemplificó. Para la columnista de Página 12, “el gran eje de la desigualdad” son las tareas de cuidado que, históricamente, recaen sobre las mujeres. “Sin autonomía económica, es muy difícil salir de los vínculos violentos”, finalizó.