Le realizaron la cesárea a la niña jujeña violada

Finalmente, la nena accedió a la interrupción del embarazo. Llevaba 23 semanas y media de gestación. Según anunciaron, la hija será dada en adopción sin entrar en contacto con la niña. Críticas de las distintas organizaciones al Estado provincial por la vulneración permanente de los derechos de la niña.

 viernes, 18-enero-2019

El caso de la niña violada en Jujuy, a la que le practicaron una cesárea, es el telón de fondo del editorial del diario mitrista.


Durante la mañana de hoy se le realizó la cesárea a la niña jujeña de 12 años embarazada por una violación perpetrada por un vecino de su familia, un abusador de 60 años. La intervención fue realizada en el Hospital Materno Infantil y tuvo lugar a partir de la orden judicial de aplicar el protocolo de Interrupción Legal del Embarazo, al que la niña tenía derecho.

“La alternativa terapéutica de la cesárea fue elegida por la niña con el sistema de apoyo que la ley exige”, anunció mediante un comunicado la Guardia de Abogadas Feministas de Católicas por el Derecho a Decidir. Noelia Aisana, integrante de esa organización, fue la abogada que acompañó a la niña y su entorno durante el proceso. El texto destaca el compromiso del equipo médico que realizó la intervención y señalaron que hubo “obstrucciones” por parte de las direcciones del Hospital Materno Infantil y del Hospital San Pedro.

Se escogió hacer cesárea por recomendación médica, debido a los riesgos que implicaba practicar un aborto con un proceso tan avanzado. Además, la práctica tuvo el consentimiento expreso de la víctima de violación y su familia.

“Responsabilizamos al Estado de Jujuy por la negligencia en la detección tardía de este caso que impuso una revictimización más en su vida, producto no solamente del abandono en su salud, sino también en su educación y en sus posibilidades cierras de desarrollo humano”, dice el comunicado. Además, critica “la publicidad indebida de su tránsito -el de la niña- por el sistema de salud, su uso político por parte de los sectores fundamentalistas, la exposición de la autonomía a decisiones judiciales y finalmente, el desenlace desafortunado que convierten a esta niña en madre contra su voluntad”.

El ministro de Salud jujeño, Gustavo Bouhid, confirmó la noticia y justificó el accionar estatal diciendo que “hay un vacío legal” ya que “el fallo no dice ni a qué edad ni con qué procedimiento” debe hacerse la interrupción del embarazo. Bouhid fue ampliamente repudiado por todas las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres por su actuación en este caso.

La Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir de Jujuy repudiaron a Bouhid y exigieron su renuncia “por la falta de confidencialidad, de celeridad y la intromisión en los medios de comunicación dando su opinión personal donde deja en claro su interés en velar por la supervivencia de un feto antes de garantizar la plena integridad de la decisión de la niña”. Además, señalaron a las directora del Hospital Materno Infantil y al jefe de servicio de gineco-obstetricía, quienes ejercieron “violencia institucional y obstétrica”.