Leche cortada

La Universidad Nacional de Avellaneda difundió un informe en el que da cuenta de la crisis del sector lácteo. En los tres años de gestión de Macri, la producción cayó 12,7 %, las ventas cayeron un 10 %, se perdieron 4.100 puestos de trabajo. Sólo en 2018, cerraron 604 tambos.

 lunes, 28-enero-2019

La industria láctea sufre las consecuencias del modelo económico impulsado por Cambiemos.


La producción láctea, uno de los emblemas del sector agropecuario nacional, sufre los golpes de la economía macrista. Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda muestra cómo han empeorado todos los índices del sector desde que Macri comanda el Ejecutivo. En estos tres años, la producción cayó 12,7 %, lo que obviamente implicó cierre de tambos y pérdida de puestos laborales.

Hasta 2015, en Argentina había 11.666 establecimientos tamberos. Ese número bajó a 10.722, por lo que se perdieron un 8,1 % de los tambos argentinos. La particularidad es que gran parte de ellos (un 5,3 %) cerraron en 2018, ya que a fines de 2017 había 11.326 y la caída no era todavía tan pronunciada. Esta situación, además de los ajustes en los tambos que siguen abiertos, tuvo como consecuencia directa la pérdida de 4.100 puestos de trabajo en el sector lechero.

Las ventas de leche fluida sufrieron una caída del 10 %, que va en la misma dirección que la baja productiva. En 2015, se comercializaban en Argentina 1.312 millones de litros, que bajó en 2016 (1.287 millones), en 2017 (1.196 millones) y también en 2018 (1.186 millones). De 2017 a 2018, las ventas internas de leche en polvo cayeron un 8,1 % y las de yogures 5,5 %. Son los ejemplos más sensibles, ya que son los productos más necesarios para los niños y niñas. Los otros rubros del sector también cayeron, excepto el dulce de leche (+5,2 %) y el queso (+2,7 %).

Uno de los motivos de la caída de las ventas son los galácticos aumentos. Los precios generales del sector aumentaron un 170 % entre 2015 y 2018. Sólo en el último año, hubo aumentos de 73,1 % en yogur, 51,6 % en manteca y 49,6 % en leche en polvo. La leche fresca, por su parte, fue en línea con la inflación y subió 47 %.