Los allanamientos ya tienen luz verde

El Senado aprobó por unanimidad la medida judicial contra Cristina, que tuvo un encendido discurso y se lanzó dardos con Miguel Pichetto, haciendo trizas cualquier atisbo de unidad entre ambos. Bullrich apeló a una increíble ‘doctrina del flan’.

 jueves, 23-agosto-2018

Adiós a la unidad: Cristina y Pichetto hoy se mostraron las garras. En 2019, parece imposible que aúnen fuerzas.


La medida de prueba más publicitada de la historia judicial argentina ya tiene autorización: el Senado aprobó por unanimidad los allanamientos a los domicilios de Cristina Fernández de Kirchner, tras el voto de 66 senadores y senadoras. Los pedidos de la expresidenta para que el Senado garantice que los allanamientos se enmarquen dentro del debido proceso fueron rechazados, ya que en la votación en particular hubo 47 votos por dejar el dictamen como estaba y 20 por incluir lo solicitado por la ahora senadora.

Así, el juez Claudio Bonadío podrá allanar su casa en El Calafate, la de Río Gallegos y su departamento en Recoleta, que mientras el Senado tenía a varias camionetas de la Policía en la puerta.

En su discurso, Cristina criticó al gobierno de Macri y dijo que ella no es el problema: “El problema son ustedes y sus políticas horribles”. Además, señaló la doble vara comparando la velocidad del trámite de su desafuero con las demoras en el caso de la diputada chaqueña de Cambiemos, Aída Ayala.

Respecto a la causa de las fotocopias, Cristina les preguntó a sus pares: “¿Ustedes creen realmente que los que están hablando como arrepentidos están diciendo la verdad?”. En ese sentido, sostuvo que el proceso liderado por Bonadío “muestra al Poder Judicial como herramienta de persecución política”.

Por último, la expresidenta se enfrascó en un tiroteo verbal con Miguel Pichetto. “Si en este mismo momento un rayo me partiera y de mí quedaran solamente esparcidas las cenizas, hay algunos que igual no llegarían nunca por el voto popular a presidente”, atizó Cristina. “No hagamos el esquema de la victimización”, respondió Pichetto, y agregó: “Nunca hemos caído de decir ‘traidores’ ni hemos lastimado a nadie en lo personal. He escuchado algunas cosas lamentables”.

Bullrich y Michetti, dos papelones que se repiten

El senador de Cambiemos se subió al carro de Alfredo Casero y dijo que “muchas denuncias no avanzaron porque repartieron flan”. Luego, prosiguió utilizando al flan como metáfora del supuesto esquema de corrupción y cerró con una obviedad: “Como todo cocinero o cocinera sabe, cuando uno cocina mucho flan en algún momento se queda sin huevos. Y en la Argentina hubo escasez de huevos para que avanzaran las causas de la corrupción”.

Antes de la votación en general, la presidenta del Senado, Gabriela Michetti, propuso saltear la votación en particular dado que los dos bloques mayoritarios se oponían a las modificaciones (por tanto, carecía de sentido). Dio curso a la votación en general y mientras los senadores apretaban los botones, dejó abierto el micrófono –una más y van…- y se la escuchó decirle a un asesor: “Es lo que me dijiste que haga ¿no?”. Hace casi tres años que preside el Senado y todavía no aprende el reglamento.