Los especuladores de siempre

Durante la semana pasada, la venta de soja registrada tuvo una caída del 56 por ciento, un dato que revela que los exportadores están especulando con que la devaluación llegue al punto donde se licúen las nuevas ‘retenciones’, fijadas en pesos.

 lunes, 10-septiembre-2018

En las silobolsas todavía quedan 8 millones de toneladas. Los exportadores parecen dispuestos a sentarse a esperar que el dólar se coma las nuevas retenciones.


Las ventas de soja exhibieron una fuerte caída durante la semana pasada como reacción al nuevo impuesto anunciado por el gobierno de 4 pesos por cada dólar exportado. ¿Sorpresa? Para nada: era sumamente previsible que los ‘patriotas’ –a decir de Carrió- del complejo agropecuario exportador retuvieran la cosecha a la espera de una cotización del dólar que les permita licuar esos nuevos 4 pesos de carga impositiva.

Según datos oficiales recopilados por el portal económico Bae Negocios, durante la semana que pasó –ya conocimiento de las nuevas ‘retenciones’- hubo ventas por 532.629 toneladas. Esto es muy inferior en la relación anual, cuando la soja entregada fue de 1,21 millones de toneladas. Significa una caída del 56,2 por ciento menos que en el mismo período de 2017.

Con seguridad, cuando los grandes exportadores consideren que la devaluación ya se terminó de comer al impuesto, volverán las ventas y se liquidará la cosecha. Así lo admitió Dante Romano, de la corredora Futuro y Opciones, quien dijo que “si el tipo de cambio se va a $ 50, el 10 por ciento actual (la relación de esos 4 pesos de impuestos sobre cada dólar) pasará a ser del 8 por ciento, con lo cual el tipo de cambio se come al impuesto”. Devaluación garantizada o le devolvemos su dinero, podría decir el eslogan publicitario.

Este fenómeno observado la semana pasada se suma a lo que había sucedido el jueves y viernes de la semana previa al anuncio del nuevo impuesto. El exministro (ahora secretario) de Agroindustria y expresidente de la Sociedad Rural, Luis Etchevehere, les dejó abierta a sus colegas la ventana de los registros de operaciones para tener un ‘changüí’ que les permitiera anotar ventas que no fueran alcanzadas por el impuesto. Sólo el jueves 30, las operaciones a precio por fijar alcanzaron las 464.000 toneladas, casi lo mismo que todas las operaciones totales de la semana pasada. El viernes se sumaron otras 215.000 toneladas.

Las ventas de soja venían con un promedio diario de 100.000 toneladas. El jueves 30 de agosto se pactaron 362.461 toneladas. Un 262 por ciento más.

En este contexto, la leve baja de la cotización de fines de la semana pasada y los primeros movimientos de esta semana, auguran que el campo continuará con su actitud especulativa, esperando que las pizarras de la city le marquen el momento justo para salir a vender las 8 millones de toneladas de soja que todavía quedan en poder de los exportadores.