Los guardianes de la riqueza

Ante los despidos de trabajadores: silencio o justificativos. Frente al impuesto a la riqueza: críticas, chicanas y la amenaza de un resultado apocalíptico. Desde que se conoció el proyecto oficialista del impuesto al patrimonio, algunos periodistas se convirtieron en defensores acérrimos de las fortunas millonarias que concentra un porcentaje menor de la población de nuestro país.

 jueves, 9-abril-2020

El conductor Alejandro Fantino criticó el proyecto del impuesto al patrimonio durante una entrevista con el diputado oficialista Carlos Heller


La endeble armonía entre los medios de comunicación hegemónicos y el gobierno nacional comenzó a verse resentida desde el momento en que permanecieron en silencio, o bien, se mostraron tibios frente a los 1450 trabajadores despedidos del Grupo Techint, propiedad del multimillonario Paolo Rocca. A partir de allí, la crisis sanitaria pasó a un segundo plano y ganó preponderancia la crisis económica de las grandes empresas.

Pero quizás la doble vara o la discrecionalidad apareció en el escenario de manera más evidente cuando se conoció el proyecto del oficialismo que busca gravar, a través de un impuesto extraordinario, el patrimonio millonario de aquellos argentinos que concentran gran parte de la riqueza de nuestro país.

Durante el transcurso de esta semana, distintos periodistas se convirtieron en guardianes de las fortunas y protectores de los millonarios. Jonatan Viale editorializó sobre la propuesta legislativa y habló de que aparecía “otra vez, la tentación anti empresaria”. “La tentación es enorme. Fabricar un enemigo poderoso, millonario, codicioso”, “analizó” en su programa televisivo en A24.

Por su parte, el conductor Joaquín Morales Solá manifestó su rechazo al proyecto durante una entrevista al presidente Alberto Fernández. Con la solemnidad que lo caracteriza, se apoyó en “constitucionalistas muy respetados” que dijeron que el impuesto al blanqueo era inconstitucional, “salvo que sea voluntario”. El mandatario lo corrigió que se trataba de un gravamen a la riqueza, pero el periodista casi que no lo escuchó y lo chicaneó recordándole que él era un profesional del derecho y que sabía que eso no podía ser así.

A su vez, Alejandro Fantino cuestionó la posibilidad del impuesto y le anticipó al diputado del Frente de Todos, Carlos Heller, que esto iba a “generar un lío enorme”. “¿Vos crees que la oposición te puede llegar a allanar el camino? Y si así fuera, ¿vos crees que no va a tardar algún amparo o la justicia en declararte inconstitucional esto?”, preguntó retóricamente el conductor.

Otros protectores de los millonarios fueron Marcelo Longobardi que calificó el canon como “extorsionador” y Luis Novaresio que vaticinó que “es malo para la recesión”. Como frutilla del postre, Eduardo Feinmann compartió una foto con una leyenda que compara las decisiones de Argentina con las del empresario Sebastián Piñera en Chile que baja los impuestos a productores agrícolas, entidades financieras, energéticas y minería porque no pueden “castigar a quienes hacen grande el país”.



Un tributo que sí, pero no

El martes ingresó a la Cámara de Diputados el borrador del proyecto sobre el llamado Impuesto Patria (Por una Argentina Trabajadora e Inclusiva) – impulsado por legisladores con trayectoria sindical – que proponía concretamente un gravamen a aquellas personas con patrimonios a partir de los $10 millones o con “rentabilidad” de más de $50 millones, con el objetivo de crear un fondo económico que esté destinado a enfrentar los embates de la pandemia del coronavirus. “Se pide un esfuerzo mayor a quienes están en mejores condiciones. Regla básica de la solidaridad”, finalizaba el texto.

Sin embargo, hoy se conoció que el oficialismo trabaja en una iniciativa más amplia que incluya varias ideas previas. El diputado Carlos Heller, presidente de la Comisión de Presupuesto, será quien desarrolle esta propuesta junto a los economistas Eduardo Basualdo y Pablo Manzanelli, quienes integran el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra) de la CTA. “Es un aporte extraordinario de un sector que tiene capacidad contributiva”, señaló el presidente del Banco Credicoop.

Días atrás, el presidente Alberto Fernández recordó que la canciller alemana, Ángela Mérkel, le comentó asombrada que no entendía por qué en Argentina los ricos no pagan más impuestos. La realidad es que en muchos países europeos existe este tributo. En Francia representa el 4,9% del PBI; Reino Unido el 4,3%; Bélgica el 3,6%; Grecia el 3,2% y España el 2,7%.