Los nombres antes que el Movimiento

Las diferencias entre la conducción nacional de Unidad Ciudadana y sus referentes cordobeses por el armado de las listas, es la razón por la cual el kirchnerismo no tendrá representación en las elecciones provinciales y municipales del 12 de mayo. Una fuente de la mesa chica de CFK negó a este portal cualquier acuerdo con Schiaretti, ya que Córdoba y Salta eran los únicos distritos donde no había diálogo para una lista de unidad, como se trabaja en las otras provincias.

 lunes, 25-marzo-2019

Pablo Carro, en el acto de lanzamiento de su candidatura, el pasado 21 de marzo.


Que el electorado cordobés kirchnerista se haya quedado sin candidatos para las elecciones provinciales y municipales del 12 de mayo, no responde a un acuerdo entre Cristina y Schiaretti como salieron a decir dirigentes nacionales que apoyan a la expresidenta, pero que no forman parte de su mesa chica.

Las razones obedecen a diferencias por el armado de las listas para gobernador y diputados provinciales, según información que se desprende del círculo del propio Pablo Carro, y de fuentes de la conducción nacional de Unidad Ciudadana a las que accedió Al Revés. Una discusión que venía muy áspera desde hace varias semanas, y que terminó por estallar horas antes de presentar las candidaturas, el sábado a la noche.

Desde el Instituto Patria, búnker de CFK, pidieron que la candidatura a vicegobernador y los principales lugares de diputados (los que realmente tenían chance de entrar a partir de una proyección de votos) fueran para referentes de los partidos que integran el espacio que conduce la expresidenta, o que se mantuvieron siempre fieles a su liderazgo, para evitar posibles fugas o pases de bancada una vez que obtuvieran sus bancas. Algo que pasó en Córdoba y en el Congreso Nacional después del 2015.

Esto chocó con la postura de Carro y sus armadores políticos, quienes reclamaron armar la lista desde Córdoba. Entre otros nombres propios y lugares que eran cuestionados desde la conducción nacional, la decisión de encabezarla con Franco Saillén, actual legislador del bloque kirchnerista que era posicionado como número uno por su padre Mauricio, no era aceptada desde el Patria, como tampoco que Checha Merchán, del frente Patria Grande, fuera la candidata a vicegoberndora en lugar de Carmen Nebreda. En la lista provisoria de Carro, los nombres que pedían desde Buenos Aires quedaban en lugares con mínimas chances de ingresar a la Legislatura en función de la proyección electoral prevista para el 12 de mayo.

pablo carro y cfk

Cristina y Pablo Carro en el Instituto Patria, cuando todo era armonía y felicidad entre la líder de Unidad Ciudadana y su entonces referente en Córdoba.

A estas discrepancias en el armado de las listas se habría sumado otro elemento: opiniones negativas de otros referentes de Córdoba sobre Pablo Carro que llegaban a oídos de Carlos Zannini, y a través de éste, a Cristina. Y que lo de las listas fue el detonante del quiebre.

En este tira y afloje, se explica el acto del pasado jueves 21, donde Carro lanzó su candidatura con el resto de la lista aún por discutir. El objetivo fue enviar una señal de fortaleza hacia Buenos Aires. Pero todo quedó en la nada a dos días del cierre de listas. Estirando la soga al máximo desde ambos sectores, el desenlace fue el peor que se podía imaginar: el sábado por la noche Oscar Parrilli llamó a Carro para comunicarle que bajara su candidatura, dejando a los cordobeses en el desierto, sin una propuesta electoral que los exprese en Córdoba.

Ningún acuerdo

Aunque desde Buenos Aires salieron a hablar de “gestos” y “acuerdos”, fuentes de primera línea del Instituto Patria como del gobierno provincial, confirmaron a este portal que no hubo ningún acuerdo con Schiaretti para bajar la lista de Carro. Es más, desde el cristinismo explicaron que la estrategia de Unidad Ciudadana era lograr la unidad con el peronismo en todas las provincias, salvo en Córdoba y Salta, conducidas por los “gobernadores imposibles”, en referencia a Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti. Ambos se cansaron de rechazar cualquier acercamiento con el kirchnerismo, a diferencia de lo que ocurre en el resto del país, donde se avanza en listas de unidad con el peronismo para enfrenar a Cambiemos.

Tan es así, que tanto Urtubey como Schiaretti, los más importantes referentes de Alternativa Federal (Massa lo es cada vez menos) fantasean con la posibilidad de competir en octubre y dejar a Macri tercero en la primera vuelta si es que el país continúa su viaje hacia el abismo. Y ganarle a Cristina en un hipotético ballotage si la expresidenta decide finalmente participar como candidata.

Por ahora todo es futurología, porque habrá que ver qué pasa en Córdoba en mayo y quiénes serán los candidatos nacionales en las PASO de agosto. Y si bien es cierto que el lamentable capítulo cordobés dificilmente afecte el apoyo del electorado kirchnerista local en la disputa nacional, el hecho de no competir provincialmente inflará aún más el globo de Schiaretti, quien sigue aprovechándose de las desinteligencias ajenas, creciendo por errores no forzados del rival.

Por las razones que fueran, lo ocurrido en Córdoba muestra que en tres años y medio el kirchnerismo aprendió poco y nada en relación a una provincia que le fue hostil, y que le seguirá siendo mientras no se traduzca en la práctica política aquella máxima de Perón, que decía: “Primero la Patria, después el Movimiento y luego los Hombres”.