“Los pobres estamos en boca de todos pero seguimos siendo pobres”

Mayra Arena, quien se hizo conocida por contar su origen en la pobreza en impactantes charlas, habló sobre los discursos de odio contra los pobres que marcan el pulso de esta campaña electoral. “¿De qué sirve que estemos en boca de todo el mundo si seguimos siendo pobres?”, se preguntó la joven.

 Martes, 8-octubre-2019

Mayra Arena se mostró muy crítica con la sociedad argentina en general por tolerar discursos de odio contra los pobres.


Hay que pedirles DNI. Hay que dinamitar villas. Si tienen tiempo para acampar y protestar no están buscando laburo. Los paraguayos pobres venden marihuana. Los peruanos pobres venden cocaína. Conceptos como estos se escucharon en las últimas semanas en el debate público de la arena polítco-electoral de nuestro país. Especialmente tras la derrota en las PASO, y a través de las figuras de Pichetto y Bullrich, el macrismo apostó por la ultraderechización.

“Más allá de una campaña política, donde uno se rodea de los mejores asesores, no se puede mejor político de lo que se es como persona”, opinó Mayra Arena, y agregó que “las personas que componen este gobierno tienen un pequeño o gran desprecio hacia los sectores menos favorecidos”. La joven, que creció en un contexto de pobreza y hoy estudia Ciencias Políticas, se hizo conocida por una serie de charlas en las que relataba su experiencia personal y reflexionaba sobre ese fenómeno en nuestro país.



“Los pobres vivimos en boca de todo el mundo. Siempre se tiran por la cabeza que los pobres esto o lo otro. ¿De qué sirve que estemos tan en boca de todo el mundo, que la pobreza sea un tema de agenda, si la realidad es que digan lo que digan, hablen con odio o amor, con ganas de resolverla o de hundirnos más en la pobreza, los pobres seguimos siendo pobres?”, se preguntó.

Pichetto y la dinamita

Sobre las declaraciones de Miguel Pichetto –quien dijo que hay que dinamitar la Villa 1-11-14-, Arena criticó que cuando hay una declaración de este tipo sobre los pobres “nunca se arma mucho escándalo”. “A mí me gusta cuando dicen las cosas a calzón quitado y demuestran el odio que sienten sin metáforas, porque queda al desnudo que la sociedad tolera ese tipo de mensajes”, sostuvo, y añadió que “si no se arma ningún escándalo cuando digo que quiero meter una bomba, es porque hay una aceptación promedio de que no sería tan grave poner una bomba en ese lugar”.

Por último, criticó a los sectores que, conociendo este pensamiento del oficialismo, mantiene su apoyo electoral. “Si los siguen apoyando, es porque están en línea con ese pensamiento. Hay una parte de una clase social que se odia a sí misma, que no se identifica como pobre y que vota a tipos que odian a los que vivimos bajo la línea de pobreza porque sienten que así son menos pobres”, concluyó.