“Los proyectos desarrollistas traen conflictos de tierra”

La Autovía Punilla no sólo atravesará poblaciones y provocará la expropiación de viviendas, sino que también profundiza el boom inmobiliario en la zona. Tras la movilización “por el agua, la tierra y la vida”, les vecines de Bialet Massé denunciaron hostigamiento policial y el atropello a comunidades indígenas y campesinas que habitan el lugar de manera ancestral.

 Miércoles, 17-febrero-2021

El proyecto de la Autovía Punilla no sólo pone en jaque al medio ambiente, sino que ahora avanzaría sobre las poblaciones.


Éramos pocos y reapareció la Autovía Punilla. Luego de dos años y un “lavado de cara”, el proyecto modificó su recorrido: ahora no pasará por el cordón montañoso, pero sí por zonas pobladas. Frente a esto, les vecines volvieron a despertar la alama frente a un trazado de 40 km – que se extendería desde Villa Parque Siquiman hasta La Cumbre – ya que, además del impacto ambiental, provocaría la expropiación de viviendas y la expulsión de las comunidades de su territorio. “Los proyectos desarrollistas traen conflictos de tierra”, afirmó Melisa Dassano, miembro de la Coordinadora Ambiental y Cultural de Punilla.

Tras la movilización “por el agua, la tierra y la vida” del pasado sábado, integrantes de las Asamblea vecinal La Aguadita denunciaron hostigamiento policial en el barrio Mirador de Lago de Bialet Massé. “Pasaron sin identificación, sin orden judicial y sacaron fotos a las viviendas”, detalló Jesica, una vecina damnificada por las expropiaciones, a través de un mensaje difundido por el colectivo Más Democracia. Según el comunicado de la asamblea, los oficiales intentaron llevar a algunos vecinos a la fiscalía “para que demuestren la posesión legal de sus terrenos”.

A los pocos días y casi como por “obra de la causalidad”, la comunidad Ticas del pueblo comechingón denunció el atropello del country Miradores de Bialet que, sin habilitación y de manera ilegal, continúan con el loteo y el avance sobre las tierras ancestrales de campesinos y comunidades originarias. “Son alrededor de 40 personas que trabajan en la comunidad con cooperativas de UTR (Unión de Trabajadores Rurales). Hay más de 60 hectáreas de producción hortícola”, detalló a Al Revés Melisa Dassano. “Las amenazas de avanzar sobre el territorio y el hostigamiento es permanente. Vivimos con permanentes denuncias en la fiscalía”, aseguró.

Con la llegada de la autovía, el desarrollismo babea extasiado. “En Bialet Massé hay más de 20 inmobiliarias. También hay más de cien personas que venden tierras ilícitamente y que son los causantes de incendios y conflictos territoriales”, sostiene la asambleísta. Si bien el avance desarrollista no es una novedad, la desesperación del pueblo se reactivó el miércoles pasado luego de que el Concejo Deliberante de la localidad aprobó la factibilidad del uso del suelo para la autovía.

“Es un Concejo que se cierra al pueblo, no informa y lo único que dice es que ‘no les van a pagar a quienes no tengan los papeles’, como si el dinero saliera de sus bolsillos”, comenta la periodista de Ecos Córdoba. “Sabemos que los Municipios tienen vía libre para trabajar, por eso es que van con policías sin identificar”, agregó. “Hacen campaña diciendo que nos van a hacer desaparecer: no meterse en estos conflictos y no controlar como debe ser, es una forma indirecta de hacernos desaparecer”, explicó. “Hacer desaparecer el monte es hacernos desaparecer”, finalizó.