“Los servicios de inteligencia no solo son ilegales, son patéticos”

Entre los cientos de personas espiadas de manera ilegal por los servicios de inteligencia durante el gobierno de Cambiemos está Beatriz Busaniche, titular de la Fundación Vía Libre y a quien ficharon con datos sobre sus cuentas bancarias, su militancia contra el voto electrónico y que denunció la lista negra de periodistas que hizo la AFI durante la cumbre de la OMC.

 lunes, 8-junio-2020

Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre, es una de los cientos de personas espiadas de manera ilegal por la AFI durante el gobierno de Mauricio Macri.


Entre los cientos de nombres que aparecen en la lista de los espiados por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri, aparece el de Beatriz Busaniche, titular de la Fundación Vía Libre y una de las que primero denunció la confección de listas negras de periodistas durante la gestión de Gustavo Arribas al frente del organismo.

En una entrevista con Nada del Otro Mundo, Busaniche dijo que la denuncia presentada por Cristina Caamaño, con las pruebas recolectadas hasta ahora, no solo revela lo shockeante del uso de los servicios de inteligencia sino además la “torpeza” con la que ejecutaron las operaciones. “Escuchar ayer a Patricia Bullrich justificándolo con que eran cuestiones típicas de este tipo de reuniones, que van a aparecer 15.000 carpetas más”, dice y agrega que espera que el juez Martínez de Giorgi, a cargo de la investigación, ya esté pidiendo los videos donde la ex ministra confirma que se estaba realizando este tipo de espionaje ilegal. “No hay ninguna interpretación de la ley de inteligencia que les permita ampararse en alguna excepción. La verdad es que no estoy sorprendida”, dice.

Busaniche señala que estos espionajes ya venían siendo denunciados desde hace tiempo. “Es algo que venimos siguiendo desde la reunión ministerial de la OMC -realizada en 2017-, sabíamos que la AFI había hecho una lista negra y solamente nos faltaba probarlo. Mucha gente fue excluida de la reunión ministerial y nadie explicaba por qué, se tiraban la pelota entre cancillería, seguridad, y se sabía que la lista la había confeccionado la AFI y era claro que había espionaje ilegal”.

Entre la información que incluía la ficha de Busaniche en la AFI había información sobre su madre, sobre la obra social, las cuentas bancarias, teléfonos de sus vecinos y los domicilios donde había vivido. “Espero que la investigación llegue hasta las últimas consecuencias”, agrega la Hay una operatoria de coalición espúrea entre algunos juzgados federales y los organismos de inteligencia y es necesario cortar esos lazos. En caso de que se decida tener servicios de inteligencia, los que tenemos son paupérrimos en las técnicas que usan, no solo son ilegales, son patéticos”, define. La información sobre su militancia contra el voto electrónico fue lo que más atención obtuvo por parte de los servicios, que pusieron particular énfasis en la participación de Vía Libre en la difusión de información sobre las falencias de este sistema, que el macrismo insistía en implementar.

“La última modificación de la Ley de Inteligencia, sobre el último tramo de la presidencia de Cristina Fernández, fue un intento bastante fuerte de modificar esta situación, donde se cambia el nombre de SIDE a AFI”, agrega y dice que en ese momento hubo algunos indicadores importantes de intentar modificar el organismo, sobre todo en el uso de fondos reservados. “La modificación hacía públicos los fondos y dejaba la reserva solo para lo que fuera estrictamente necesario y bajo justificación. Esa es una de las primeras cosas que modifica por decreto Macri cuando llega al gobierno”. Busaniche menciona que entre las primeras medidas de Cambiemos fue sacar la oficina de escuchas de la Procuración, que había sido uno de los temas clave en la reforma de la ley de inteligencia, y la puso bajo la esfera de la Corte Suprema que rápidamente firma un acuerdo con la AFI y devuelve todo a su estado anterior. “A partir de ahí vimos todo el festival de escuchas que hemos visto sistemáticamente en los medios y programas de televisión que basan su ‘trabajo periodístico’ en operaciones de los servicios de inteligencia”, concluye.