Lucho contra la derecha

Con la derecha dividida y las encuestas a favor del candidato “Lucho” Arce, el MAS anhela un triunfo en las elecciones presidenciales del próximo domingo para consagrar el regreso de la democracia en Bolivia, a casi un año del Golpe de Estado contra Evo Morales. Sin embargo, manifestaron su preocupación frente al regreso de los mismos veedores de la OEA que propiciaron el comienzo de la dictadura de Jeanine Áñez.

 Miércoles, 14-octubre-2020

Lucho Arce, el candidato presidencial del MAS, es quien lidera las encuestas de cara a las elecciones del próximo domingo.


A casi un año de las elecciones presidenciales que habían dado como resultado la reelección de Evo Morales y que – producto de la violencia opositora – terminaron en un Golpe de Estado, Bolivia vuelve a las urnas este domingo 18 de octubre para elegir presidente, vicepresidente, 36 senadores, 130 diputados y 9 representantes ante organismos supraestatales. Con una derecha dividida entre los candidatos Carlos Mesa – Comunidad Ciudadana – y el empresario Fernando Camacho – Creemos – y con las encuestas a favor de Luis Arce, el MAS aguarda un triunfo electoral que consagre el regreso de la democracia en Bolivia. “Estoy convencido que se va a repetir lo del 2005: vamos a ganar con más del 50% de los votos”, pronosticó hoy el presidente Evo Morales en AM 750 Radio Nacional.

La mayoría de los sondeos dan por ganador al partido del líder indígena en primera vuelta, aunque deberán alcanzar más del 50% de los votos o un mínimo de 40% con una diferencia de 10 puntos sobre la segunda. De acuerdo a un estudio de la CELAG basado en 1700 entrevistas telefónicas realizadas entre el 19 y el 29 de septiembre, el ex ministro de Economía de Evo Morales encabeza las preferencias electorales con el 44,4% de los votos, seguido por Carlos Mesa con el 34% y, en tercer lugar, se ubica el ultraderechista Fernando Camacho con el 15,2%. Hoy se conoció que bajó su candidatura Jorge Quiroga de la alianza Libre21 y antes lo había hecho la dictadora Jeanine Áñez de Juntos. “Jamás desistiremos, estamos firmes”, afirmó el postulante de Creemos, Fernando Camacho, quien acusó a Mesa de representar a “la vieja política”.

En este contexto donde ya se produjeron 41 agresiones entre partidos políticos desde que se inició la campaña – según denunció la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – desde el MAS manifestaron su preocupación por la transparencia de los comicios. “El Tribunal Supremo Electoral desde La Paz está saboteando con un complot para no informar los centros de votación”, denunció Evo Morales. Además, existe temor por el conteo rápido de votos (TREP) que “ignora el voto rural, de esa Bolivia profunda”; por la custodia de las actas por parte de militares y policías que participaron en el Golpe de Estado del año pasado; y por el retorno de los mismos veedores de la Organización de Estados Americanos (OEA) que favorecieron la instauración de la dictadura en Bolivia.

“La OEA está totalmente descalificada para ser observador”, aseguró el presidente derrocado. “Donde el MAS gana con más del 90%, para la OEA ya es fraude”, ironizó. En ese sentido, indicó que habrá otras instituciones que velarán por la transparencia de los comicios como Naciones Unidas, Grupo de Puebla, Parlasur y la UE.