Macri en campaña, empujado por los aires de Brasil

Entusiasmado por la profundización del giro a la derecha en la región, Mauricio Macri se mostró con traje de candidato al despedir al buque que proveyó gas al país desde 2008. Confrontó con el kirchnerismo y con rasgos bolsonarianos, prometió convertir al país en líder energético mundial.

 martes, 30-octubre-2018

En octubre arreciaron las malas noticias de la economía, y Macri quiso dar una buena. Era mentira.


En lo más profundo de la recesión, y cuando el FMI adelantó una desocupación de dos dígitos largos para 2019, Mauricio Macri salió a dar buenas noticias y a hablar del futuro. Fue un ensayo de lanzamiento de su reelección, que obviamente recibió nuevos aires (pese al desastre económico) con el triunfo de ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil.

Como si gobernara otro país, y a pocos días del último tarifazo del gas del 35% (bastante más para las zonas de menos recursos de Córdoba) Macri prometió que el gas “va a ser cada vez más barato” para los argentinos. El jefe de Cambiemos usó el traje de candidato en un acto que encabezó en Bahía Blanca, donde asistió a la partida del buque regasificador contratado por el gobierno anterior y que desde 2008 proveyó ese combustible a la Argentina. Allí, Macri confrontó con el kirchnerismo y su política energética, y reflotó el eje pasado-cambio, aunque guardándose de mencionar los “méritos” del cambio en materia de inflación, endeudamiento, recesión, desocupacion y pérdida de derechos.

En ritmo bolsonariano, se entusiasmó un eufórico Macri: “¿Qué es lo que queremos en términos de futuro? No solo el autoabastecimiento sino que queremos exportar, ser uno de los principales exportadores del mundo de gas y petróleo. Vaca Muerta tiene prácticamente las mismas reservas de gas que Rusia y de petróleo que Venezuela”, dijo.

Además, sostuvo que aspira a que el país sea “uno de los principales países exportadores de gas y petróleo del mundo, porque en Vaca Muerta hay recursos gasíferos equivalentes a los de Rusia y petrolíferos como los de Venezuela”.

Y en un final a pura campaña, el ingeniero utilizó la palabra “magia” que Cristina Kirchner registró en su frase “No fue magia”, que la senadora utilizaba para referirse a los logros de su gobierno en materia económica y social. Pero Macri trastocó el sentido que le dio la ex presidenta. “No queremos que nos vendan más magia”, lanzó. “La magia no existe. Lo que existe es el trabajo, hacerlo con transparencia, en equipo y no pensando en un parche para mañana, sino pensando en nuestro futuro, y el de nuestros hijos”,sostuvo.