“Macri está a punto de decir que todo es culpa de la democracia”

La realidad en tiempos de Mauricio Macri, los límites del marketing y el peronismo como chivo expiatorio son algunos de los temas que repasó Pedro Saborido en una charla con "El mundo ha vivido equivocado".

 lunes, 2-septiembre-2019

Pedro Saborido, autor de "Una historia del peronismo" y guionista de "Peter Capussoto y sus videos", dice que prefiere no estar sobreinformado sobre lo que está pasando en el país.


Una lectura posible del mundo, del país y de este momento de la historia mostrar que la culpa de todo siempre la tiene el peronismo, por estar en el poder, por no estarlo, por opinar o no hacerlo, por ganar o por perder. En ese filo ponzoñoso entre la ironía y la lucidez, Pedro Saborido acomoda las palabras en una entrevista que emitió la última edición de “El mundo ha vivido equivocado”, con la conducción de Cristian Maldonado y Camilo Ratti.

Entre las decisiones que tomó para atravesar el presente, el productor, escritor y guionista de “Peter Capusotto y sus videos” reconoce la opción de mantenerse apartado de la sobreinformación. “Trato de enterarme lo menos posible, me entero por lo que veo de refilón, no soy un tipo que se ponga específicamente a mirar cosas de actualidad pura. Se va decantando sola la realidad, no va a cambiar mucho si me entero si el dólar está a 60 pesos a la mañana o a la tarde. Terminé con esa ansiedad porque me ponía muy mal estar sobreinformado”, dice.

La Argentina después de las PASO es otra de las escalas propuestas en la charla radiofónica y Saborido la observa como “una nueva dimensión” del absurdo. “Macri está a punto de decir que todo es culpa de la democracia, le falta medio metro para echarle la culpa. Le echa la culpa a las Paso, a Alberto Fernández, le echa la culpa al peronismo por haber ganado. Lo cual implica que el peronismo siempre es el culpable, estando en el gobierno o no, siendo oposición, habiendo ganado o perdido, siempre es el culpable.

Lo que permanece en el fondo es, según el autor, “una violencia apenas contenida”, la misma que mueve por ejemplo a Violencia Rivas, y que no se aleja demasiado de lo que mortifica al presidente. “En un momento los responsables son los que votan, en otro cuando habla la oposición. Y si no hablan también. La idea pasa porque Cristina hable, o no, y ahí hay una idea también”, dice.

El peronismo que aguijonea al poder conservador es el eje de la incomodidad porque, dice Saborido, “les molesta compartir y que haya alguien que en vez de estar a tu servicio o esforzándose, la está pasando bien. La lógica del poder necesita usufructuar sobre alguien que se someta a ese poder. Si no no habría tipos con 100 millones de dólares, si no los pueden gastar. Entonces su goce es tener la guita, ir a la empresa, tener la pulsión de tener o ganar guita, el disfrute de tener gente que no se queje, que no hagan bardo, que no existan, no quieren verlos. Entonces ahora, otra vez alguien dice que la está pasando mal. Vino la verdad, que no es el sacrificio, sino que no te alcanza la plata. Como dijo el papafrita de (Esteban) Bullrich, quieren enseñarle a la gente a disfrutar de vivir en la incertidumbre. Si tenés millones en el banco está bien, pero si no sabés si podes comprar los remedios, o no podés ver a tus hijos en toda la semana porque tenes tres laburos y los ves durmiendo solamente. Entonces el marketing llegó a su límite”.