Macri pidió gancho

El presidente Mauricio Macri les pidió a los sectores económicos y a los otros partidos “no exponernos entre nosotros”. Defendió las medidas económicas adoptadas aunque admitió que “no nos gustan”. “Sólo se justifican en la emergencia y durante un tiempo limitado”, añadió. La nueva estrategia de Juntos por el Cambio es bajar la temperatura de la campaña.

 miércoles, 4-septiembre-2019

Macri habló ante empresarios y les pidió "no exponernos entre nosotros".


El presidente fue el orador principal de la conferencia de la Asociación Empresaria Argentina, entidad que nuclea a las empresas más grandes del país. Por caso, el mandatario y sus funcionarios estuvieron compartiendo mesa con Héctor Magnetto (Clarín), Paolo Rocca (Techint) y Cristiano Rattazzi (Fiat), entre otros. Allí, Macri se refirió a las medidas económicas tomadas luego de las PASO y las justificó por la volatilidad y la vulnerabilidad, las dos palabras que fueron el eje de su argumentación.

Sin embargo, también se vio un cambio en el foco de la campaña. Tal como se anticipó en los últimos días, no podrá evitar más hablar de economía y deberá bajar el nivel de agresividad hacia la oposición. “En estos años seguramente hemos cometido errores y dado pronósticos que no se cumplieron. Y vamos a tener tiempo para debatir en la campaña sobre esos errores, aprendizajes y sobre todo lo que pensamos hacer distinto. Pero dada la fragilidad de nuestra economía, debemos abocarnos ya mismo a resolver las cuestiones más urgentes”, planteó el presidente.

Se dirigió a las otras fuerzas políticas y dejo que todos los espacios deben dar “señales reales que reduzcan la imprevisibilidad” para “cuidar los ingresos y los ahorros”. “Es fundamental construir consensos. Fundamental”, remarcó el presidente. En básquet, sería pedir minuto.



Además, se dirigió a los empresarios –con el malestar de los industriales de la UIA como antecedente, que lo obligó a faltar al acto del Día de la Industria- y expresó que “la única manera de salir adelante es buscando la paz, sin querer perjudicarnos ni exponernos unos a otros porque, en definitiva, los que salimos perdiendo somos todos los argentinos”. Las duras palabras que hoy le dedican algunos sectores que parecían incondicionales generaron este fenomenal ‘pido gancho’, como decíamos cuando éramos chicos.

Sobre las medidas económicas tomadas desde las PASO, el presidente sostuvo que el foco estuvo puesto en “tratar de estabilizar el tipo de cambio para que no siga repercutiendo con más inflación y más pobreza”. Calificó el nuevo cepo como “un límite a la volatilidad en el mercado de cambio con el objetivo final de proteger la estabilidad cambiaria”. Restricciones cambiarias sobre fino colchón de reperfilamiento, como dijo en estos días algún tuit con delicado humor gastroeconómico.

“Ustedes saben que son medidas que no nos gustan y que sólo se justifican en la emergencia y durante un tiempo limitado. Pero fueron implementadas para evitar daños mayores. Fueron diseñadas para ser lo menos invasivas posible, y para que no afecten a los ciudadanos de a pie, especialmente a los de ingresos medios y bajos”, dijo Macri, y subrayó que se buscó cuidar “el ahorro de la clase media, que es la que siempre pone el hombro y siente que su esfuerzo nunca es retribuido”. En este caso, la retribución es permitirle a la clase media disponer de sus ahorros. No es lo que se dice un premio soñado.

Por último, insistió en asociar a la oposición en las pérdidas y reveló que está “en contacto permanente con los distintos representantes de los partidos que compiten en las elecciones de octubre” y que los escucha. Pero ya todos le gambetean. La precisión de la palabra de Mirtha Legrand fue quirúrgica: toda diferencia ideológica se puede salvar, pero nadie vuelve del fracaso, que se vuelve una enfermedad contagiosa. Macri pide gancho: no me peguen, soy Mauricio.