Macri, populista y trasnochado

El presidente pidió disculpas por responsabilizar al electorado de la devaluación y dijo que lo hizo porque estaba “afectado por el resultado del domingo y sin dormir”. Aseguró que el esfuerzo que le pidió al pueblo argentino “fue como escalar el Aconcagua” y que priorizó la obra pública por sobre la economía por su “formación de ingeniero”.

 Miércoles, 14-agosto-2019

"Lo que les pedí es como trepar el Aconcagua y están cansados", dijo Macri sobre lo que sienten los argentinos.


Cara de compungido y discurso con tono afectado. Sin dudas, era otro Macri que el que había aparecido el lunes. El operativo que apuntó a castigar y aterrorizar a los argentinos no cayó bien y por eso el presidente dio un mensaje en otro registro: “Les quiero pedir disculpas por lo que dije en la conferencia del lunes. Dudá de hacerla porque todavía estaba muy afectado por el resultado del domingo, además sin dormir y triste por las consecuencias que tuvo en la economía”.

El presidente aseguró que siente “un respeto profundo por los argentinos que votaron otras alternativas”. El equipo de marketing que lo maneja le avisó que retar públicamente a la gente por cómo vota no le había sumado muchos puntos sino todo lo contrario y quiso borrar el mensaje del lunes: “Los que sucedió es pura y exclusivamente responsabilidad mía y de mi equipo”.



“Sintieron que durante este tiempo les exigí mucho, que lo que les pedí fue muy difícil, fue como trepar el Aconcagua y hoy están agotados, cansados, enojados. Llegar a fin de mes se transformó en este último año y medio en una tarea imposible”, soltó Macri, quien agregó: “Escuché lo que quisieron decirme el domingo”.

El líder de Juntos por el Cambio sabe que el resultado es casi imposible de dar vuelta pero que, si quiere aspirar a la hazaña, debe cambiar de estrategia. Por eso, anunció un paquete de medidas de corte populista básico -solo con intenciones electorales- a las que llamó “medidas de alivio”. Esas medidas son casi una puñalada por la espalda para el ideario económico que sostuvo a su espacio político. Sin embargo, es apenas una máscara que Macri se pondrá hasta octubre y que difícilmente pueda ocultar su verdadero rostro, el que llevó a la Argentina a una crisis de gravedad histórica.