El gobierno respondió a la devaluación con una limosna

El presidente anunció un bono mensual de 2.000 pesos para los trabajadores formales, cambios en Ganancias, bonificaciones para monotributistas y congelamiento en las naftas. Fue en un mensaje grabado de pocos minutos y en el que leyó un discurso donde repitió la palabra autocrítica y justificó algunos de sus errores como parte de su formación como ingeniero.

 Miércoles, 14-agosto-2019

Macri, cuando era jefe de gobierno porteño, dando una limosna. Esta foto parece una metáfora de las medidas que anunció hoy.


Mauricio Macri envió esta mañana un mensaje grabado al país, pocos minutos antes de la apertura de los mercados y con el anuncio de un paquete de medidas de neto corte populista-electoral. Todas el plan tiene una fecha de vencimiento: fin de octubre, justo cuando se realizarán las elecciones. Obviamente, este paquete no tiene otro objetivo que el electoral, ya que va a contramano del manual económico macrista. Las medidas son casi un soborno electoral: dar plata por vías de asignación directa hasta el día en que haya que votar.

“Va a haber mejoras para los trabajadores estatales, privados, formales o informales”, prometió Macri.

La medida principal es para los trabajadores en relación de dependencia, quienes no pagarán aportes personales durante los próximos dos meses hasta un tope de 2.000 pesos por trabajador. Son 66,6 pesos por día como respuesta a una devaluación del 30 %, con la consecuente inflación y empobrecimiento que esta traerá aparejada en las próximas semanas. Al momento del anuncio, ese monto equivalía a 34,5 dólares. Minutos después, cuando abrió la rueda y el dólar subió a 61 pesos, la ‘limosna’ macrista ya se había devaluado a 32,78 dólares.

Por otro lado, se modificará el piso de Ganancias, que se llevará a 55.376 pesos para un trabajador soltero y a 70.274 para un trabajador casado y con dos hijos, y habrá una devolución de lo ya pagado en el año. El monto a devolver es del orden de los 12.000 pesos para una familia tipo con dos hijos y un salario de 80.000 pesos. Los monotributistas no pagarán el componente impositivo de su cuota el mes que viene -unos 1.000 pesos- y a los informales se les dará un pago extra de 1.000 pesos por cada hijo en la AUH durante septiembre y octubre. Por último, los empleados públicos, Fuerzas Armadas y fuerzas de seguridad percibirán un bono de 5.000 pesos.

A los estudiantes se les aumentarán las becas del Progresar un 40 %, por lo que la beca inicial pasará a ser de 2.520 pesos. Para las Pymes, el Gobierno lanzó un plan a 10 años para regularizar deudas.

El presidente también dijo que el precio de los combustibles permanecerá congelado por 90 días y de esta manera evitar por tres meses el impacto de la devaluación. “El combustible no es un servicio publico. Nosotros tenemos nuestra empresa que tiene una participación muy importante en el mercado, y creemos que a través de ella podemos fijar precio o lograr que nos acompañe el resto de las empresas en este congelamiento por 90 días”, dijo el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en conferencia de prensa posterior al mensaje de Macri.

Ni suba de las retenciones ni impuestos a los que mayores ganancias obtuvieron con la corrida cambiaria: Macri puso paños fríos con medidas apuntadas a la clase media y trabajadora, con un monto que a muchos no les alcanza ni para cubrir los gastos de movilidad en el transporte público.

“Sintieron que durante este tiempo les exigí mucho, que lo que les pedí fue muy difícil, como trepar el Aconcagua, y ahora están agotados, cansados, enojados”, dijo, sobre lo que sienten los argentinos y agregó que él pensaba que “iba a ser más fácil”.

“Por mi formación de ingeniero prioricé solucionar las cuestiones de fondo”, justificó y dijo que el día a día “se volvió difícil”, a lo que respondió con un paquete de medidas “de alivio”.

Las medidas no contemplan ningún beneficio para los jubilados, uno de los sectores más golpeados de la economía. El beneficio es mayor para los empleados en relación de dependencia que para los informales, desocupados o monotributistas. El costo fiscal de las medidas es de aproximadamente 40.000 millones de pesos. Es un monto diez veces mayor al de la realización de las PASO, que muchos funcionarios destacaban como un gasto innecesario y que iba a tener gran impacto para el fisco. La desesperación de Macri derivó en la medida electoral más cara y a la vez insuficiente- de la historia.