Macri vuela bajito

El presidente atacó a la aerolínea de bandera con un razonamiento que trajo polémica: dijo que las obras para evitar inundaciones en Quilmes se podría haber hecho con “parte de lo malgastado en Aerolíneas”. Desde los sindicatos dicen que la intención del gobierno es “más grave que una privatización: quieren que Aerolíneas desaparezca del mapa”.

 lunes, 12-noviembre-2018

La 'revolución de los aviones' de Macri entra en una nueva etapa: el ataque a Aerolíneas y sus trabajadores.


El presidente Macri se refirió vía Twitter a la situación de los inundados del sur del conurbano bonaerense, más específicamente en Quilmes. En vez de hacer una autocrítica, ya que la gestión en ese lugar es manejada por el macrismo en los tres niveles –nacional, provincial y municipal-, el mandatario culpó al gasto que insume Aerolíneas Argentinas de que no se hayan podido hacer las obras para prevenir las inundaciones. Un razonamiento muy traído de los pelos y que levantó mucha polémica.

“Da mucha impotencia saber que con una pequeña parte de lo malgastado en Aerolíneas se podrían haber hecho hace tiempo las obras necesarias para prevenir esto”, escribió el presidente en su cuenta de la red social.

Desde los sindicatos salieron a responderle. Rodrigo Borrás, prosecretario de Relaciones Institucionales y Política Aérea de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), señaló que “hay una desinformación total hacia la opinión pública al decir que las compañías aéreas no están subsidiadas”. A modo de ejemplo, recordó que en nuestra provincia, el gobierno de Schiaretti concedió exenciones impositivas a dos low cost –FlyBondi y Norwegian- que operan en la plaza local.

Borrás consideró que el discurso de Macri es “demagógico” y que “desvía la conversación central, que es el rol que tiene que cumplir una aerolínea de bandera y la protección del Estado respecto a la conectividad aérea en el país”.

“Así como él dice lo que se ‘malgasta’ en Aerolíneas, nosotros podríamos decir que con la plata de la condonación de deuda al Correo Argentino, tendríamos una de las flotas más grandes del mundo en aviación civil. Pero no queremos entrar en ese juego”, manifestó Borrás. Desde el sindicato plantearon que esta demonización hacia la empresa estatal forma parte de una maniobra planificada, que incluía la llegada de low cost, su puesta en funcionamiento y esta fase de desprestigio de la empresa pública: “Aerolíneas tiene la situación que tiene por un contexto general de boicot constante a la aerolínea de bandera favoreciendo a las nuevas compañías de low cost que ellos promueven”.

Borrás fue todavía más allá y definió como analiza este proceso: “Es mucho más grave que una privatización: ellos quieren que Aerolíneas desaparezca de todo mapa. Aerolíneas no es inviable. Es inviable a partir de que el gobierno decidió que lo fuera. No existe aerolínea en el mundo que cumpla un rol social que no necesite aportes del Estado”.

La gestión Costantini, una grata sorpresa

Las fuentes consultadas por este portal dentro de Aerolíneas coinciden en elogiar la gestión de la anterior titular, Isela Costantini. “Cuando fue el cambio de gobierno, la miramos de reojo porque era una persona que venía del mundo automotriz y no sabía mucho de aviones. Nos cerró la boca gratamente, por la visión del mercado que tenía”, confirmó Borrás. Bajo su gestión, los trabajadores dicen que “no hubo plan de achique” y que Dietrich decidió su salida “cuando vio que estaba tomando en serio la posibilidad de que Aerolíneas fuera una de las grandes compañías del mundo”.